
Atardecer del 24 de diciembre del recién extinto 2007 en Villa Met….ahem! Mella. El molote de personas alrededor de la prolongación Máximo Gómez me hizo intuir tres cosas: un velorio, un pleito o…
La tercera opción probó ser la más acertada: unidades del gobierno o del Partido (que para los casos es lo mismo) repartiendo cajas y canastas con la sonriente efigie del Primer Mandatario. Y en las calles, las interminables filas de gente que está dispuesta a vender su dignidad por un plato de lentejas.
Es claro. La situación los ha obligado a poner cara de herejes frente al hambre y a la politiquería barata. Y esta ha sabido comprar a buen precio su adhesión.
Catarsis, Catarsis.
“Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”.







2 comentarios
Enero 3, 2008 a las 4:25 pm
Qué fácil tienen los políticos la compra de conciencia. Qué fácil.
Enero 4, 2008 a las 9:24 am
HEHEHEHE …una de las tres y la que resulto ser la correcta era el dar…aaaahi mi pueblo con amnesia selectiva … (
Emma Rectora =D )