En el día de hoy le he buscado mil vueltas a cómo referirme a toda la vorágine de comentarios (positivos y negativos) que han dejado las nominaciones de los premios Casandra 2008, que deberán llevarse a cabo el próximo 10 de marzo en el Teatro Nacional. Son las 5 de la tarde y todavía sigo pensando en cómo lo voy a hacer…
Es que hay demasiados sentimientos encontrados. Por un lado, entiendo que los artistas de este país son muy ñoños y se la pasan reclamando un premio como si de verdad se lo merecieran. La verdad, a fin de cuentas, es que los Casandra son propiedad de ACROARTE y es su membresía -y sólo ella- la única que tiene la potestad de decidir quién se merece o no una nominación.
Usted agradece si fue nominado, pero si no, siga trabajando y demostrándole que se equivocaron. Lo demás, es un mero pataleo de niños de pre kinder.
Pero por el otro lado, siento que hay un ala conservadora dentro de la entidad que agrupa al periodismo especializado en Artes y Espectáculos que no la deja avanzar. En el día de hoy escuché a Ramón Almánzar dar en el clavo respecto a lo que realmente pasa: “Hay un grupo que cree que está protegiendo al premio dejando afuera los nuevos géneros, sin saber que más bien le hace un daño muy grande”.
Me quedé pensando en algunas de las actividades de ACROARTE en las que he participado. ¿Qué he visto? Mucha gente, y me excusan el término, “vieja y extraña”.
Personas que en algún momento hicieron periodismo de espectáculos pero que ya ni siquiera trabajan en algún medio… y que no entienden que hay que dar paso a nuevas caras, incluyendo en el aspecto gremial.
Esos son los que se creen que hacen “la gran pieza”, dejando fuera expresiones propias del pueblo bajo el argumento de que son “baladíes” o “de orilla”, calificativos que una vez recibieron el merengue, el tango, el blues, jazz, rock y toda experimentación sonora novedosa.
Por eso mi insistencia respecto a participar e integrarse a estos espacios. El cambio no vendrá por simplemente desearlo. Hay que trabajar en él… y la mejor forma es desde dentro. Así no pasará como en esta asamblea, en la que la sugerencia de incluir los ritmos urbanos quedó 18-13 a favor de la opción “No”.
Catarsis, catarsis.
“Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”.







8 comentarios
Enero 14, 2008 a las 5:39 pm
Puntualizaste muy bien en el caso del gremio retraerse a los nuevos modismos existentes en el gusto popular y en el mercado. ¿Qué vamos a esperar de un grupo de viejos diciendo que será una falacia incluir el hip hop o el merengue de calle? ¿Ellos no son expertos en buscar lo mejor y más representativo de ambos géneros u otros? ¿Cuál es el miedo?
Enero 14, 2008 a las 10:50 pm
Esto contrasta con la nominación del álbum “Vacanería!” de Fulanito como “Mejor álbum urbano latino”, que con su mezcla de hip hop y merengue típico llevó el merengue fusión al pico de su popularidad con el éxito “Guayando”.
Si el Grammy reconoce el merengue salido del barrio, de la calle, ¿porqué el Casandra no?
Enero 15, 2008 a las 12:23 am
Olvidé añadir en la entrada anterior, que el álbum de Fulanito fue nominado en los Grammys anglosajones.
Enero 15, 2008 a las 8:38 pm
Hay que darle cabida a los nuevos generos, pero esos nuevos generos deben tener calidad y estar por lo menos un poco alejado de lo que es la bulgaridad… tu te imaginas “los nominados son: Tulile con su tema Una culebra, o el Lapiz por su gran composicion tu no ere de na” dita vaina…
Enero 16, 2008 a las 12:43 pm
TIKITI!!!! Muy buena esa!
Enero 16, 2008 a las 9:08 pm
Pues, yo ni sí ni no. ¿Quién dijo que hay que respetar lo que diga ACROARTE? ¡Que conste que no soy seguidora de ninguna de las dos tendencias que fueron excluidas! A mí me molesta tanto la actitud elítista de ACROARTE como la de dependencia de los que se quedaron fuera de su selección. Si nadie le diera la importancia que se le da, ACROARTE y todas las instituciones que se creen la autoridad para juzgar la calidad de la música, o del arte en cualquiera de sus expresiones, no existirían; pero claro, entiendo que esta opinión mía es un tanto radical, así que no espero que nadie esté de acuerdo conmigo. ¡Si no hay premios, no hay excluidos! ¡Tampoco estoy diciendo que los excluidos se merecían ser incluidos; eso la verdad no puedo determinarlo yo; no conozco su trabajo para juzgarlo, y de todo modo, sólo estaría dando mi opinión, y no una postura autorizada. Digo yo, jajajaja.
Un abrazo
Enero 18, 2008 a las 2:30 pm
El mismo show de todos los años.
http://samirsaba.wordpress.com
Enero 18, 2008 a las 4:01 pm
Samir, tu participaste en la asamblea?