Ramón Féliz Lebrón y Raúl Germán Bautista son dos seres humanos a quienes me honro en llamar “colegas”. No son unos periodistas “embarracuartillas” cualquiera, sino más bien unos profesionales -egresados de mi propia escuela de Comunicación Social- a quienes les preocupa la constante actualización del periodista, tanto en el aspecto técnico como gramático.






