
Ana Maria Fuster y yo, durante la ultima feria del libro
Dos islas. Dos encantos. Un pájaro y sus alas. La poesía como idioma universal, río hacia el cual todos somos a la vez afluente y mar en el que desemboca el sentimiento. Dos personas. Más allá de cualquier tipo de relación. Sólo con la poesía como elemento común. Una conversación matutina puede ser muy productiva.
Quiero compartir con ustedes este pequeño “diálogo poético” que he tenido con la recia (perdonándome Grisbel por compartir el pseudónimo) Ana María Fuster, la misma de los “Bocetos”. Más que escritora, más que poeta, la hermana, en uno de esas mañanas cuando los versos fluyen.
Sin darnos cuenta, empezamos a hablar en poesía, y esos momentos deben quedar guardados para la posteridad. Gracias AnaMa, por compartir versos y emociones conmigo.
Que lo disfruten. A la izquierda yo, a la derecha ella.
Catarsis, catarsis.
Así lo dejo escrito
en un abrazo con aquel
que hizo lo propio
hace un siglo:
existo.
O al menos así me engaño
para tragarme
las promesas incumplidas.
Existes más allá de las promesas
sin engaños, eres piel y palabra
sonrisas y vértigo
escribes y amas
te dueles y despiertas
gritas y silencias
¿por qué?
eres POETA
—————-
Que conste en acta,
que si te escribo
más de mil versos
por segundo
lo hago para olvidar
más rápido
tu recuerdo,
volviéndolo utopía.
caso cerrado
utopías, secretos, confidencias
quiero abrirme ahora
borrar tus huellas
y quede el camino nada más
los olvidos ahogan los recuerdos
rápido que el horizonte se esconde
y mis versos son sangre
orgasmos sedientos
para renacerme de mi misma
—————-
Un secreto
que discurre
en silencio
entre la ausencia
y la nostalgia.
Un gemido
que calla el temblor
de lágrimas ahogadas
a la luz de la distorsión
Obsesión maldita
que no se va a parar
hasta que hale el cable
y caiga
horizontal
sobre la nada.
la nada
horivertical desde la palabra
desde las obsesiones y dolores
desde la luz que llovizna, lágrima a lágrima
—————-
Después de un segundo
que tomó el tiempo de un año
comprendí
que el sufrimiento del uno
es la felicidad
del otro.
así es, querido poeta.
Hermano poeta, jaja, olvidé que eres periodista y todo queda en “récord”, podríamos seguir chateando un cadáver exquisito, pero me voy a quedar sin trabajo si la jefa vuelve a pasar…
Un inmenso abrazo
Salud!
Pd. Me debes una Presidente o dos, acompañada de un mangú, ya desde acá Medalla con alcapurría
Cuando fluyen las neuronas mas hermosas de la mente sucede magia y color en las palabras que salen de ella.
Cuanto movimiento en un ratito. Felicidades a los dos.
Saludos