
Como le decía a una amiga cuando lo postié en Facebook: La Naty fue Lily Allen antes que Lily Allen fuera Lily Allen. Su voz, su particular forma de expresarse, su musicalidad, sus letras… y la maldita fuerza que tiene el piano en sus canciones, siempre me han atraido. Con “En el 2 mil” ya yo sabía que estaba irremediablemente atrapado por su música, y cuando surgieron temas como “Casa” y este “Ella es bonita” quedé atrapado. En este sábado de ajoros laborales, poetizaciones en barbárico y trazos de papel que sangran en azul, les comparto mi vicio del día: no sé cuantas veces la he escuchado.
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