Y, no quiero dejar pasar la oportunidad para encenderle una velita nueva a mi blog. Justo ahora en “vacaciones”. Casi se me olvida! Gracias a todas y todos los que han hecho de este su espacio para coincidir (o no) y opinar. Se les agradece. De verdad.
Archivos Mensuales: marzo 2011
A Orlando Martínez, a 36 años de su asesinato

Si es inevitable que esta situación continúe, si es imposible evitar actos indignantes y miserables como el que presencié el domingo en el aeropuerto, ¿porqué, doctor Balaguer, no se decide Usted a subirse en el avión o el barco y desaparece definitivamente de este país junto a todos los anteriormente mencionados? (Fragmento de “Por qué no, Doctor Balaguer”, publicado en su columna Microscopio de la revista Ahora).
¿Quién ha matado este hombre
que su voz no está enterrada?
Hay muertos que van subiendo
mientras más su ataúd baja…
Este sudor, ¿por quién muere?
¿Por qué cosa muere un pobre?
¿Quién ha matado estas manos?
¡No cabe en la muerte un hombre!
Hay muertos que van subiendo
cuanto más su ataúd baja…
¿Quién acostó su estatura
que su voz está parada?
¿Quién acostó su estatura
que su voz está parada?
Hay muertos como raíces
que hundidas… dan fruto al ala.
¿Quién ha matado estas manos,
este sudor, esta cara?
Hay muertos que van subiendo
cuanto más su ataúd baja…
Manuel del Cabral
Rita Guerrero por siempre!

Sabía que había sido diagnosticada con cáncer de mama. Sabía que había optado por un tratamiento alternativo y que un grupo de artistas que también respeto tanto como a su música (Julieta, la Maldita, etc) había decidido cantar con “Rita en el corazón” para recaudar fondos para su tratamiento. Lo que no supe fue que este no hizo resultado y que mi diva rockera latina de toda mi vida empezaba a apagar su luz, tan temprano como a los 46 años.
Cuando anoche, llegando a mi casa, leí en el twitter de Gabriela Warkentin la noticia de su fallecimiento, dos lágrimas salieron de mis ojos. Rita había perdido su batalla contra el cáncer y cientos de fans de Santa Sabina nos enfrentamos a la realidad: la hemos perdido físicamente. Queda el consuelo de su música, que no ha dejado de sonar en esta habitación, el recuerdo de sus videos, sus canciones (que con Adriana Díaz Enciso ayudaron en mis tortuosos veinte años).
Y duele. Duele pensar que el siempre pensado y otras tantas veces postergado viaje a México con el único propósito de verlos en vivo ya jamás podrá ser, a menos que sea a dejar una flor sobre el mármol o granito que inmortalice su rostro apagado. Duele pensar que el último concierto de la banda en Vive Latino 2009 fue, tristemente, “el último”. Duele saber que Santa Sabina ya se convierte en un recuerdo, bonito pero recuerdo al fin.
Hasta siempre, Rita. Aquí seguimos, un poco más solos y muy tristes. Lo profundo de tu voz nos provoca aún más tristeza, pero sabremos seguir viviendo, como un homenaje a tí y a tu música. Para mí, tu interpretación de “sueño con serpientes” de Silvio seguirá siendo la mejor que nadie haya podido lograr. No te conocí, pero te quise del mismo modo que si lo hubiese hecho. Tu música fue bálsamo en momentos de necesidad. Y eso, tenlo por seguro (aunque sé que jamás vas a leer esto) no lo olvido jamás.
Catarsis, catarsis. Les dejo con “Alas negras”, del álbum “Símbolos” (1995)
Un descansito
No crean que he cerrado esta Catarsis. La vida de su autor ha dado un giro en 270° en los últimos días… ya estaremos pronto de vuelta con la naturalidad de siempre (sobre todo ahora que vamos a cumplir seis años). Se les recuerda y se les agradece la fidelidad. Catarsis, catarsis.