El Reglamento 824 vive… y sirve hasta para remedio

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El TT de ayer y hoy en el Social Media Dominicano (a partir de ahora llamado DominicanSM) ha sido la prohibición, por parte de la Comisión Nacional de Espectáculos Públicos y Radiofonía (CNEPR) del concierto de Miley Cyrus que iba a efectuarse en el Estadio Quisqueya el 13 de septiembre bajo los argumentos de “acostumbrada violación a la moral y las buenas costumbres” y amparada en los atributos que le confiere el Reglamento 824 (para ser más específicos el Artículo 10 del reglamento en cuestión).

No pienso hablar sobre la vulgaridad (o no) de la ex Hanna Montana y de los estándares dobles de nuestra sociedad y del “prohibido prohibir” y del qué hace -o no hace- la CNEPR (la misma que suspendió por una semana a Alvarito Arvelo en el 2001 y luego tuvo que echarse para atrás, visita incluida del entonces secretario de Cultura, Tony Raful, para disculparse). Prefiero circunscribirme a hechos particulares fruto de una reflexión de estas últimas horas. Aquí van:

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De cuando las palomas le tiran a las escopetas

Foto: Martín Castro

Foto: Martín Castro

Durante el domingo, mientras conversaba con mis familiares y cercanos sobre los disturbios y altercados en la XXX Convención del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) -que no fueron sorpresivos porque mucha gente ya los estaba esperando, popcorn en mano- hablaba sobre los lamentables sucesos vinculados a los medios de comunicación. Los primeros vídeos mostraban cómo a un simpatizante no le dejaban emitir una denuncia en televisión, mientras una persona señalaba amenazadoramente a la periodista diciéndole “mira fulano, esta es la mujer que te está buscando”.

Horas más tarde sucedió el incidente con el camarógrafo de Noticias SIN, en donde unos perredeistas armados le exigieron entregarle su cámara y -al este negarse- le “sobaron” una pistola y le dijeron “entonces entréganos la tarjeta (de video)”. Desde las altas instancias del partido blanco, pese a que el director de SIN exigió la devolución de la tarjeta, no se dijo nada hasta la protesta, ayer, de los camarógrafos durante una rueda de prensa en el local del partido. Sigue leyendo

Renunció Minou al PLD. ¿Y ahora?

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Y anoche Minou Tavarez Mirabal renunció al Partido de la Liberación Dominicana, con una carta dirigida a Leonel Fernández, a sazón presidente del partido, que es una joya de la diplomacia.

Desde el momento en que se hizo público, la red ha sido un hervidero de comentarios, dudas, preguntas y muestras de apoyo.

He preferido mantenerme escéptico.

Bueno, no es realmente escepticismo, sino más bien tomar un poco de distancia para observar. Lo primero es que Minou debió de haber renunciado hace mucho, pero nunca es tarde. Lo segundo es que, al renunciar, la primera pregunta que hay que hacerse es: “¿qué pasará ahora?”. Sigue leyendo

¡Hasta siempre, Sonia Silvestre!

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No recuerdo exactamente cuando fue la primera vez que la escuché. Está en mis principales recuerdos de infancia. Con su cabellera rebelde y su potente voz en el Show del Mediodía o en Sábado de Corporán.

Eran los tiempos de “Corazón de Vellonera” y “Mi guachimán”, composiciones con las que Luis Días inventó el “tecnoamargue”. Y Sonia fue la voz que le dio voz (valga la cacofonía) a todo aquello.

Mi memoria registra como la primera vez que la vi en vivo el concierto “Un mañana para todos”, en 1993, cuando Sebastian del Caribe lanzó el Club UNITE. Entre todas las canciones que cantó el pool de artistas (Maridalia, María Cordero, Jazmín Objío, Frank Ceara, José Antonio Rodríguez, Víctor Víctor y Manuel Jiménez) yo recuerdo a Sonia con una excelente versión de “Sueño de una noche de verano” de Silvio.

Todavía hoy cuando escucho “Si capturo al culpable de tanto desastre/lo va a lamentar/lo va a lamentar”, lo hago con su voz.

Meses después, en ese mismo año, Sonia participó en la producción de “El Libro de la Selva” que hicieron Patricia Ascuasiati y Gracielina Olivero en el Teatro Nacional. No recuerdo bien cual personaje hizo pero sí recuerdo claramente la canción principal, que era la de advertir a todos los animales de la selva que Shere Khan, el tigre, venía en busca de Mougly, el cachorro humano.

Para ese entonces mi madre estaba casada con el papá de Patricia y, por cosas de la vida, la fiesta final luego de la última función se hizo en mi casa. Y allá fue Sonia, junto con todo el elenco (entre los cuales estaba Tony Almont y Domingo Villalona junto con Roy Tabaré, entre otros).

Recuerdo que me sentí super mega honradísimo de saberla en mi casa.

Crecí y seguí viendo a Sonia en varios lugares, en varios espacios y conciertos. En algún momento pensé en acercarme para bromear con el hecho de que el colectivo literario “El Arañazo” pudo haber sido influenciado inconscientemente por su interpretación de “Si pienso en nuestras canciones” (que todo el mundo llama “El arañazo”) pero la oportunidad no se dio.

No estábamos preparados para su partida física. Nunca lo estamos, pero en el caso de Sonia, cuando figuras de su tamaño deciden ausentarse de nuestro plano, el asunto duele con mayor fuerza e intensidad.

En algunos minutos su cuerpo estará reposando en el Cementerio Nacional de la Máximo Gómez. Yo, desde este cielo tan irónicamente soleado, celebro su vida y su legado. Así la mantendré viva en mi corazón, al igual que quienes siempre la valoramos y reconocimos.

Que descanse en paz.

Catarsis, catarsis.

“Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”.

Tuvo que ocurrir una tragedia

foto: 7dias.com.do

foto: 7dias.com.do

Imaginen que tienen entre sus manos una bomba con una mecha bien larga, pero encendida. Tarde o temprano la susodicha va a explotar y alguien saldrá herido o muerto. En el caso que nos ocupa, la bomba explotó antes que nuestras autoridades siquiera imaginaran tomar cartas en el asunto y ya tuvo una víctima fatal.

La metáfora aplica para el tema de los “limpia vidrios” y -en general- a la situación que ocurre a diario en las principales esquinas en la zona metropolitana de República Dominicana (Distrito Nacional y Provincia Santo Domingo). Tuvo que ocurrir lo evitable para que todos tengamos que voltear la cara hacia ese problema. Tuvo que explotar la bomba. Tuvo alguien que matar a alguien para que el status quo “se diera cuenta” de algo que tenían en sus propias narices. Sigue leyendo

Contestando a Mairobi Herrera #PensandoEnPerformance

Alexéi Tellerías con la colaboración de Irene Loughlin. "Carta de Ruta". Festival Internacional de Performance Independence Dom 2013.

Alexéi Tellerías con la colaboración de Irene Loughlin. “Carta de Ruta”. Festival Internacional de Performance Independence Dom 2013.

Mairobi Herrera me pregunta: “¿para qué sirve una performance?” y se disculpa de antemano por si la pregunta puede sonar ofensiva para alguien que trabaja la disciplina como parte de su visión del arte. Luego me pregunta qué sucede con la pieza una vez realizada.

Las preguntas (hechas en privado) me parecieron lo suficientemente mortificadoras para una respuesta que, al hacer pública, me permita continuar mis propias reflexiones sobre la performance (algo así como cuando usé el hashtag #pensandoenperformance ) en Twitter para comentarios más o moenos similares.

Sin quererlo, la cuestionante se emparenta con una muy similar en el plano literario: ¿para qué sirve la poesía? La verdad es que si le buscamos una utilidad dentro del concepto mercantilista-materialista pues no la tiene, y en eso radica su mayor valor: en la ausencia de valor. Sigue leyendo