Breve historia migratoria para @jssmercedes

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Buenos Aires, Argentina, año 2007. Un lunes cualquiera de octubre a las 7 de la mañana hora porteña. Alexéi Tellerías ha aterrizado en la Ciudad de la Furia, luego de haber volado -sueño en el avión incluido- por varias horas desde el domingo en la tarde al partir desde Las Américas hasta Ezeiza, con la obligatoria escala en Tocumen. Con cara de sueño, e incrédulo de haber llegado, le toca enfrentar el proceso de Migración. La oficial migratoria que le recibe mira y hojea el pasaporte gemelo -par de grapas incluido- una y otra vez. Se nota que está buscando algo. Precisamente, Alexei sabe qué busca, pero se mantiene tranquilo y espera que sea ella quien lo diga. La joven oficial, pelo castaño y gafas de pasta, levanta la mirada y la desliza en ángulo curvo hacia el noreste de su rosa de los vientos. allende cabinas, hay otra oficial, a la que interpela.

-Ché, República Dominicana?

- No, no necesita.

Alexei se encoge de hombros y mira detenidamente a la oficial. Esta no parece haberse dado cuenta de todas las malas palabras y maldiciones ancestrales cibaeñas de las que está siendo victima allá dentro en el subconsciente de un periodista dominicano que -por unos segundos- estaba más informado sobre temas migratorios argentinos que ella, a la cual le pagaban por saber.

Con cariño para Jessica Mercedes a propósito de su “rant” de hoy respecto al poco valor que le dan al pasaporte dominicano en tierras extranjeras.

Catarsis, catarsis.

“Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”. 

Allende y Jara… ¡PRESENTES! #11S73

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Escribo sobre Víctor Jara y se me hace un nudo en la garganta. Pocos artistas han significado tanto para mi desde que tuve acceso a su música y a su modo tan particular de pensar. Triste que tengamos que recordar su muerte, su tan trágica e inmerecida muerte, que nos duele más que la vida tan prolífica y productiva que llevó. Porque se ensañó el rostro del oprobio contra sus manos y su lengua, porque no le perdonaron ser el cantante del pueblo pisoteado. No le perdonaron el miedo que le tenían al pueblo organizado, ese mismo al que Allende, el camarada presidente, se debía, y cuyas últimas palabras fueron de aliento al pueblo y a los trabajadores. A ambos hoy va mi silencio respetuoso, mientras una guitarra infinita las melodías de “El derecho de vivir en paz”.

CAMARADAS ALLENDE Y JARA…
¡PRESENTES!
AHORA… ¡Y SIEMPRE!

Catarsis, catarsis.

“Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”.

Ve hacia la luz, Gustavo #AdiosCerati #FuerzaCerati

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El desenlace parecía inevitable pero, ¡ay, el corazón humano que se llena de fe y esperanza al más mínimo esfuerzo de recuperación! Cuatro años postrado, en un trance doloroso para tus familiares y la legión de quienes te quisimos por tu voz, tu música y tus letras. Cuatro años, Gustavo, y hoy descansas. Hoy vas hacia la Luz, acompañado de un manto de inmortalidad, ese que tienen los grandes. No estás físicamente entre nosotros (saldrán los haters a decir que ya estabas ido hace mucho) y nos crece la misma tristeza de aquellos días de mayo 2010 cuando el accidente cerebrovascular. Descansa en paz. Acá prometemos seguir siendo tan dóciles como un guante, tan sinceros como podamos y juramos nunca sacarte de raíz de nuestros corazones. Ve hacia la luz. Aquí nos queda la tristeza de tu ausencia.

Catarsis, catarsis.

“Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”.

De exigencias… y exigencias

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Aún no dan las nueve de la mañana en la ciudad priVada de América. Sobre el elevado del cruce de Manoguayabo se escucha el retumbar de un dembow. Poco importa la canción. El estruendo te pasa por el lado y ves una Patfinder roja de cuatro puertas. Poco importa el año. Los vidrios delanteros abajo, los traseros a tres cuartos. El retumbe continúa mientras se aleja de ti y ves en el vidrio de atrás la infame pegatina de “EXIGIMOS NUESTRO ESPACIO MUSICAL”. Entonces te preguntas cuando fue que la contaminación auditiva y el obligar a los demás a escuchar lo que tú quieres sin consulta previa se convirtió en derecho y, sobre todo, cuando fue que quienes lo exigen con tal vehemencia perdieron la verguenza de reconocer que, en efecto, contaminan.

Catarsis, catarsis.

“Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”

20 años de la desaparición de Narcisazo #YoSoyMemoria

catarsisnarcisazo Hoy apago 33 velitas. Dentro de la celebración y los agradecimientos, tengo que recordar que, justo el día que cumplía 13 años, en la misma ciudad donde vivo un grupo de policías “arrestaba” a un hombre que días antes había llamado a la desobediencia civil contra el fraude electoral realizado apenas diez días previos en República Dominicana. Ese hombre no era cualquier hombre. Era Narciso González, profesor universitario, decimero, articulista y hasta libretista, que era mejor conocido como “Narcisazo”. Era el autor de “el pueblo se queja en verso”, pasado dirigente estudiantil y luchador revolucionario. Mis recuerdos de aquellos primeros días cuando reclamábamos “que aparezca viva y sano” siguen encendidos. Hoy, que Narciso sigue desaparecido y no hay nadie tras las rejas por su desaparición; hoy que desde el Estado se quiso empujar la tesis del suicidio para excusar la responsabilidad que tuvo en el crimen, hoy solo nos queda recordarlo y seguir luchando por justicia.

Catarsis, catarsis.

“Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”. 

Atlas ferial, mapa literario de la FILSD2014

filcatarsis

Ya que puedo, les cuento. En los preparativos de la XVII Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2014, me contactaron los amigos y compañeros apalabrados Pedro Antonio Valdéz y Romina Bayo para consultar mi disponibilidad respecto a un proyecto que tenían. En efecto, la idea era elaborar un libro tipo “quien es quien en la Feria del Libro” pero ir más allá de lo meramente biográfico y crear toda una experiencia para los escritores, expositores internacionales y público vinculado al ambiente ferial. Me preguntaron si yo quería participar en calidad de redactor.

Así empezó mi vínculo con este “Atlas ferial”, libro que inicia una nueva tradición dentro de las muchas que la Feria se digna en poseer y que fue presentado formalmente el pasado 4 de mayo en el pabellón Libro-Cocina de la FIL. La foto que acompaña este post muestra un momento del acto, y ahí vemos a Romina junto al sus que habla y Daniel Mordzinski (“el fotógrafo de los escritores”, que aportó varias de las fotografías presentes en el libro) y Armando Rivera, editor guatemalteco cuya colaboración también logró el resultado final. Entre Romina y Daniel está Pilar Aristy, conductora de las actividades en Libro Cocina.

¿Por qué les cuento todo esto? Sencillo… porque, previa autorización, en los próximos días voy a ir colocándoles las entrevistas que me correspondió hacer y algunas otras reseñas que salieron bajo mi firma. En el caso de las entrevistas, las publicaré en su versión completa, sin editar, aprovechando la libertad de espacio que me da Internet, lo cual ofrece una ventaja frente al texto impreso (que en cualquier momento sale en versión digital, para que todos puedan apreciar lo precioso del resultado final).

Así que, pues, esperen en los próximos días, junto a la “programación regular” de esta Catarsis Diaria, mis colaboraciones para el Atlas Ferial de la FIL Santo Domingo 2014, esperando con ansias el año que viene para seguir ofreciendo mi pluma al servicio del principal evento cultural de nuestros dos tercios de isla.

Catarsis, catarsis.

“Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”.

Reflexiones sobre la “protesta” de hoy en la 27 de febrero

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No creo que haya habido otro tema de conversación en Santo Domingo y zonas aledañas que el del “suceso” de esta mañana. Un grupo de choferes de la ruta 27 de febrero interrumpieron el tránsito en una de las principales avenidas de la ciudad (que la atraviesa de oeste a este y viceversa) a la altura del paso a desnivel de la Máximo Gómez.

¿La razón? Alegan que la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMET) les impide utilizar los elevados de “la 27″ alegando que la ruta expreso que ellos crearon no está permitida y que, por consiguiente, no pueden subirse a los viaductos.

No hay que ir muy lejos para ver las reacciones que ha tenido esta acción sorpresiva de los llamados “padres de familia” (excusa muy frecuentemente utilizada en ErreDé para violar cualquier disposición porque “yo soy un padre de familia y tengo que buscarle la comida a mis hijos). Facebook y Twitter han estado llenos de todo tipo de deseos hacia los choferes, y ninguno de ellos en su beneficio.

No voy a ser abogado del diablo pero las cosas hay que verlas en su contexto. De primera vista hay que señalar que esta acción (que no es la primera vez que la hacen en la misma esquina) está por demás equivocada: afecta al mismo pueblo que ellos dicen defender y les crea una opinión pública COMPLETAMENTE desfavorable que ahora mismo está pidiendo sus cabezas, o al menos el cumplimiento de la ley…

Las acciones de este tipo siempre deben verse como el último recurso y recurrir a ellas cuando el diálogo se agotó. No recuerdo haber escuchado a los dirigentes choferiles hacer protestas frente al edificio de AMET o de la Oficina Técnica de Transporte Terrestre (organismo rector de las rutas del transporte) ¿o sí?

Para colmo, las consecuencias de estos actos no las pagará nadie más que el pueblo llano. AMET no detendrá a los organizadores, ni pondrá sanciones ejemplares, tal vez buscando que esto ocurra por tercera vez. La OTTT tampoco hará nada y uno se quedará con esa rabia que produce la impotencia.

Por otro lado, es menester pensar en la situación que causó esta “protesta”: la cantidad de gente que necesita trasladarse rápidamente por la 27 de febrero para llegar a sus lugares de trabajo. No hay planes por ahora de un metro en la Kennedy. ¿Por qué no crear líneas expreso que sean realmente efectivas? Obviamente OMSA no ha podido funcionar y las guaguas viven haciendo una competencia por quién se detiene más recogiendo pasajeros. ¿Qué daño hacen al transporte las rutas expreso?

Dejo las preguntas en el aire.

Mientras tanto, sepan los “dirigentes choferiles” que con protestas así no van a llegar a ninguna parte.

Catarsis, catarsis.

“Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”.