Escribí unas palabras para la presentación del libro (In)Somnio, el noveno libro de mi querida manita mayor Ana María Fuster Lavín. Las leyó Karen Sevilla, a quien agradezco infinitamente tal honor. Aquí las transcribo:
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Reivindicación beisbolera. ¡Vamos Dominicana!
En 2009 yo estuve lo que se dice muy quillado con el equipo dominicano en el Clásico Mundial de Béisbol. Y así mismo lo externé en este blog. Un equipo sin motivación, que se atrevieron a cometer fallas graves de indisciplina… merecía la verguenza de perder frente a un equipo por quien nadie apostaba y no pasar siquiera la primera ronda. Sigue leyendo
Arañando los sueños
Los sueños… ¿qué sería de nuestra naturaleza humana sin ellos? No podríamos haber avanzado como comunidad. Estoy seguro de que sí. Y como los sueños, igual que las estrellas, sirven para caminar, hace poco más de un año un grupo de escritores dominicanos nos pusimos en esa onda, la de soñar. Pero soñar en grande. Así nació, extraoficialmente en agosto y oficialmente en noviembre, El Arañazo Colectivo Literario. Sigue leyendo
Arte contemporáneo, desde mi óptica
Érase una vez…
Así, como en los cuentos de los hermanos Grimm.
Un niño de ocho años tuvo el antojo de que lo llevaran a la entonces Galería de Arte Moderno a la 17ma Bienal Nacional de Artes Visuales.
Febrero de 1990 era la fecha. A su madre le sorprendió mucho tal idea, pero el niño quería ir, por lo que había visto en los anuncios de televisión (sí, en aquel tiempo había presupuestos para anunciar la Bienal en TV).
Para aquel entonces, las artes consideradas “clásicas” eran la principal tendencia en los tres pisos y sótano del evento: pintura, escultura, grabado, cerámica, dibujo… junto a una llamada “categoría libre”, cada vez más creciente, que incluía algunas disciplinas contemporáneas como la instalación, que el niño en cuestión no conocía.
(Años después, esa “categoría libre” desapareció para llamar a los lenguajes visuales por su nombre: ahí también entró el performance).
Les estoy contando mi primer encuentro con el evento de arte más importante de nuestro país.. o al menos el más antiguo. Fue apenas la segunda de las que se han convertido en incontables veces asistiendo al hoy Museo (MAM), y por esa misma línea mis contactos con “esa vaina” que ha devenido en llamarse “arte contemporáneo” y de la cual me declaro seguidor y ejecutante (mis trabajos en arte acción y performance desde 2008 pueden darles una idea de ello).
Triste experiencia en Galería 360
Mis primeras palabras del 2013 son para felicitarles a todos en esta nueva jornada de 365 días que se abre ante nosotros. Que Natura nos permita descubrir y aprovechar las oportunidades de este año.
Vayamos pues en materia. Les cuento que en estos días he estado ejerciendo de tío, puesto que mis dos sobrinos (de 12 y 10 años, respectivamente) por parte de mi hermano de madre estaban en Santo Domingo para la temporada de fin de año.
En esos afanes, mi cuñada quiso visitar los centros comerciales recién abiertos (a los cuales no había ido antes por una cuestión de criterios personales que no vienen al caso), así que eso hicimos. Primero fue Ágora, luego Sambil y finalmente Galería 360, el pasado martes primero de enero.
Un detalle a resaltar es que los últimos dos no estaban listos del todo para abrir. A ambos les faltan muchos negocios por terminar y básicamente visitarlos ahora se convierte en un “window shopping” o “ir a ver” algo que, en lo particular, no me divierte. Pero la apertura de Ágora los obligó a tener que estar abiertos para diciembre. En fin.
Me detengo entonces en 360 para explicarles nuestra experiencia. Al llegar, noté la ausencia de sillas en los pasillos, mucho menos en la gigantesca entrada. A diferencia de espacios como Sambil, Acrópolis y Megacentro, en 360 sólo vi sillas o espacios para sentarse en el “food court”, ubicado en el segundo nivel.
Al conversar de esto con mi madre, ella me comenta que todo parece ser una política del propio establecimiento para que el público vaya directamente a comprar y no se “distraiga” sentándose.
Esto puede tener lógica… pero en un centro comercial que se vende como “familiar” resulta chocante cuando pensamos que en una familia pueden existir niños y personas envejecientes que necesiten sentarse cada cuando en cuando, amén de que cuando uno camina mucho tiene que descansar.
Al final, cuando ya nos vamos a ir, empezó a llover, razón por la cual decidimos esperar en la entrada mientras mi hermano iba a buscar el vehículo. Vuelvo a darme cuenta de la falta de sillas. El espacio completamente vacío. Nos quedamos ahí y nos echamos hacia una esquina donde luego abrirá EGO Vanity Store, según el letrero. Ahí, mi madre y mi cuñada se sentaron (¿recuerdan lo de la falta de sillas?) en el piso.
Un vigilante se nos acerca y nos dice que no podemos estar sentados ahí. Mi madre le dice que estamos esperando a alguien que nos pase a buscar y el tipo responde que subamos al food court (en el segundo piso) a esperarlo. (?)
Decidimos salir a la galería donde (!) tampoco hay sillas ni establecimientos abiertos, aunque hay dos grandes letreros de “COMING SOON”. Nos volvemos a sentar en el piso, en una de las esquinas, a esperar. Unos cinco minutos más tarde, otro supervisor: “lo sentimos mucho pero no pueden estar ahí”, dice sin detenerse. “Ah, no se preocupe, iremos a sentarnos al medio de la calle” es la única respuesta de mi madre, sin levantarse (ya sabrán a quien fue que salí tan respondón a veces).
Para el momento en que ocurre esto, comprendí que ni el cine me iba a hacer regresar a este lugar. ¿A quien se le ocurre que una persona parada en una amplísima entrada pueda ser un riesgo de seguridad? Parada, sentada… el asunto era que NO PODIAMOS ESTAR AHI. Teníamos que, si estabamos esperando a alguien, subir al food court. Las clásicas “órdenes de arriba” para justificar lo mismo de siempre.
No es por nada, pero ese tipo de acciones es precisamente la que hace que Galería 360 haya pasado desapercibida en el “concierto” de plazas comerciales recientemente abiertas en el país. Y ese mismo tipo de “órdenes de arriba” serán las que definirán su suerte si no cambian.
Como dato irónico, al continuar nuestro “viaje por los malls” (al ser los únicos establecimientos abiertos este primero de enero) nos encontramos justo al entrar a Acrópolis un banquito con 4 divisiones para sentarse. Justo a la entrada.
Catarsis, catarsis.
“esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”.
Versos frente a la puerta del Conde
(sin título por el momento)
Llueve azufre sobre Quisqueya la saqueada.
Ensayamos el llanto hasta dejar el galillo
frente al Congreso y al Palacio Nacional.
Mientras,
el olvido gubernamental se pone la corbata
una vez más
para dispararnos a coro desde lo alto
de sus torres del progreso:
el cancerbero de tres cabezas,
ejecutivo, legislativo y judicial.
¡Damas, caballeros y niños,
fantasías animadas de ayer y hoy
presentan
el circo de 48 mil kilómetros cuadrados!
¡el circo!
¡voten! ¡BANG! ¡voten honorables! ¡BANG! ¡BANG!
¡voten honorables voten! ¡BANG! ¡BANG! ¡BANG! voten
¡BANG! ¡voooooooooooooteeeeen!
¿y el pueblo, qué?
El pueblo siempre les paga sus banquetes.
Mientras gritamos,
ellos se amparan en una tregua
por demás invisible
para sumirnos en la dictadura del silencio
marchita muerte en vida que pretenden perpetuar
sinfonía de balas.
Tregua que es paz de los cementerios
Pero no se va a poder,
desde el llanto de las gargantas
gritamos a una que no,
que no,
que no nos moveran
“no, no, no nos moverán
no, no no nos moverán
como un árbol firme junto al río
no nos moverán”.
Hay un pueblo que trasciende
de la resistencia a la ofensiva.
Almas a coro bajo el sol
con el “no me representas”.
Hoy
el pueblo dice “basta”
y echa a andar
la razón de estar aquí hoy
es testimonio
¡vamo arriba,
tendrá que amanecer!
Leído en la manifestación del 11 de noviembre contra el paquetazo fiscal y en contra de la corrupción gubernamental y el hoyo aquel. Dedicado a Tania Hernández, una nueva víctima de la intolerancia gubernamental, cancelada en sus funciones en la Oficina Nacional de Estadísticas por participar en esas jornadas.
Catarsis, catarsis.
“esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”.
Versos contra el paquetazo
Martes seis de noviembre, 2012. La Cámara de Diputados conocía la propuesta de “Reforma Fiscal” de este gobierno, mejor conocido como “el paquetazo”. Una vigilia ciudadana frente al Congreso tuvo lugar. Yo fui. Tenía unos cuantos textos en la mochila… y a este le cambié la letra para que quedara más acorde a lo vigente.
Vamo´ arriba, bring it on baby.
Mis versos son garras para el arpa,
zarpazos hiriendo aire y espaldas ajenas.
Afilo cuerdas desafinadas
en prevención de réplicas no acontecidas
bajo ladrillos de asfalto.
Vamos nena congreso, bring it on,
tengo el machete en guardia,
yo también sé mochar cabezas.
Conozco el filo de una palabra
sembrada a tiempo.
No soy nuevo en este juego nena.
Vamo arriba, bring it on.
Mete mano, bring it on.
Piedras planetarias de perdición.
Soy, soy, soy. Somos, somos, somos.
Bachata Reforma apocalíptica,
gomorra express.
Existo, pienso, formo, transformo.
Maldigo a la mujer de Lot que votó el nuevo código penal
y a Lot por no haber seguido seguir su ejemplo.
No me apendejo, metamorfoseo.
No soy yo, soy todos.
No soy todos, soy yo.
Buscando Buscamos la perfecta imperfección de mis nuestros actos,
concatenando cada fobia, cada átomo y acto de fuerza
para bregar y subir mi el entorno.
Soy Somos hambre vegetariana de carne.
Me guillo, no me quillo. Nos quillamos, no nos guillamos
Suelto, ruedo y agacho Soltamos, rodamos y agachamos para caer en letanías.
Siento Sintiendo el boom de este perreo intenso.
Letanía retorno. Proceso, furia.
Soy Somos palabra.
Gravedad,
gravitaciones.
Mete mano, vamo´ arriba.
Existencias elevadas.
Cristales son bala de cañón.
Danza lunera de viernes martes bajo el tetero del sol
gritando “que no, que no, que no,
que el paquetazo no, tu maldita madre”.
Sinfonía de caderas en colmado,
culipandeando, culipandeando.
Milagros en Rosarios trastornados.
Aprender desaprendido de velloneras peinadoras
frente al parque Independencia, rendido y prendido.
Guaguas rodando a mil
hacia el doceavo círculo del infierno.
Tu paquetazo.
Sangran ojos cerrados en oraciones sin dioses.
Soy verso.
Bring it on.
Halo oculta sus faltas, lame sus heridas.
Distancia de pétalos de cristal verde,
sueños de salitre.
El tró de malas maleducados desacatadaos en celo
bailando electro boogie perdiendo el galillo junto al coro.
Miradas epilépticas.
Furia.
Es la hora de los cuchillos.
Energías agitan en redoblante.
Ansias de rapidez.
La morena le baila al alemán.
Metáfora amarrada que respira.
¡Kabash!
Crepúsculo, destrucción.
Soy sed que previene, reviene y se viene.
El alemán pide una viagra al delivery.
¡Vamo´ arriba, manga ahí!
Augurios de tierra salpicados de sangre
por tres malletazos.
Mete mano,
bring it on.
Voten-Honorables-Voten.
País de mierda – mi tercera acción performática del 2012
Catorce días de distancia y diferencia entre una acción performática y otra. La naturaleza tiene una muy extraña forma de planificar las cosas. Pero así es.
Para esta oportunidad, los senderos de la creación vuelven a Puerto Plata, hacia donde fui en febrero de este año a presentar “Sueño de agua” como parte de las piezas mostradas en el Festival Internacional de Performance “Independence DO”.
Ahora mi acción se muda justo al frente de donde me presenté (Sociedad Cultural Renovación), a la recientemente abierta Sala de Arte Camilo Carrau, donde presentaré “País de mierda” a las 8:00 de la noche del viernes 14 en una producción de la Plataforma Dominicana de Performance.
#YoSoyMemoria – este primero de septiembre
He asumido muchas cosas este año. Una de ellas es un mayor compromiso con el arte desde las esquina que decidí ocupar, en este caso, la performance poesía. Estar en contacto con artistas con una vastísima experiencia y conversar sobre arte y performance ha dado como resultado una apertura muy positiva en lo personal. En ese sentido es que empieza la máquina de la mente a pensar…
Y pensé en que todos conocemos alguien que fue víctima de alguna forma de los doce años de Balaguer (1966-1978). Desde lo estrictamente personal, pensé en mi padre y su imposibilidad de retornar al país durante ese período porque se fue a estudiar a la entonces Unión Soviética y eso implicaba automáticamente impedimento de entrada. En Silvano Lora y el incidente en el Aeropuerto Internacional de Las Américas que motivó a Orlando Martinez a escribir “¿por qué no, doctor Balaguer?“, artículo que le costó la vida. En los amigos de mi madre, Otto Morales y Amín Abel. Sigue leyendo
Jarabacoa, diez y cinco.
No, no se me confundan. No es quince. Diez y cinco. Diez, que son los años y las versiones que se han hecho del Festival de Poesía en la Montaña, ese gran retiro poético en Pinar Quemado, Jarabacoa, y cinco las ediciones (consecutivas) que me han tocado participar desde aquel primer fin de semana de agosto 2008 cuando subí por primera vez invitado por Taty Hernández.
Cinco las oportunidades de poetizar, de compartir, de ser uno junto a poetas de todos los lares de nuestra media isla (la poesía dominicana se muda hacia la loma durante esos días). Cinco han sido (y que el número siga engrosándose) las experiencias, las historias, las anécdotas… y esta décima edición fue la epopeya de lanzarse al ruedo y hacer las cosas bien, con esa voluntad de hierro de Taty y todo el equipo (Tanyita, Tanya madre, Frank, Yolanda, Mon…) Sigue leyendo









