Los sueños… ¿qué sería de nuestra naturaleza humana sin ellos? No podríamos haber avanzado como comunidad. Estoy seguro de que sí. Y como los sueños, igual que las estrellas, sirven para caminar, hace poco más de un año un grupo de escritores dominicanos nos pusimos en esa onda, la de soñar. Pero soñar en grande. Así nació, extraoficialmente en agosto y oficialmente en noviembre, El Arañazo Colectivo Literario. Sigue leyendo
Arte contemporáneo, desde mi óptica
Érase una vez…
Así, como en los cuentos de los hermanos Grimm.
Un niño de ocho años tuvo el antojo de que lo llevaran a la entonces Galería de Arte Moderno a la 17ma Bienal Nacional de Artes Visuales.
Febrero de 1990 era la fecha. A su madre le sorprendió mucho tal idea, pero el niño quería ir, por lo que había visto en los anuncios de televisión (sí, en aquel tiempo había presupuestos para anunciar la Bienal en TV).
Para aquel entonces, las artes consideradas “clásicas” eran la principal tendencia en los tres pisos y sótano del evento: pintura, escultura, grabado, cerámica, dibujo… junto a una llamada “categoría libre”, cada vez más creciente, que incluía algunas disciplinas contemporáneas como la instalación, que el niño en cuestión no conocía.
(Años después, esa “categoría libre” desapareció para llamar a los lenguajes visuales por su nombre: ahí también entró el performance).
Les estoy contando mi primer encuentro con el evento de arte más importante de nuestro país.. o al menos el más antiguo. Fue apenas la segunda de las que se han convertido en incontables veces asistiendo al hoy Museo (MAM), y por esa misma línea mis contactos con “esa vaina” que ha devenido en llamarse “arte contemporáneo” y de la cual me declaro seguidor y ejecutante (mis trabajos en arte acción y performance desde 2008 pueden darles una idea de ello).
Triste experiencia en Galería 360
Mis primeras palabras del 2013 son para felicitarles a todos en esta nueva jornada de 365 días que se abre ante nosotros. Que Natura nos permita descubrir y aprovechar las oportunidades de este año.
Vayamos pues en materia. Les cuento que en estos días he estado ejerciendo de tío, puesto que mis dos sobrinos (de 12 y 10 años, respectivamente) por parte de mi hermano de madre estaban en Santo Domingo para la temporada de fin de año.
En esos afanes, mi cuñada quiso visitar los centros comerciales recién abiertos (a los cuales no había ido antes por una cuestión de criterios personales que no vienen al caso), así que eso hicimos. Primero fue Ágora, luego Sambil y finalmente Galería 360, el pasado martes primero de enero.
Un detalle a resaltar es que los últimos dos no estaban listos del todo para abrir. A ambos les faltan muchos negocios por terminar y básicamente visitarlos ahora se convierte en un “window shopping” o “ir a ver” algo que, en lo particular, no me divierte. Pero la apertura de Ágora los obligó a tener que estar abiertos para diciembre. En fin.
Me detengo entonces en 360 para explicarles nuestra experiencia. Al llegar, noté la ausencia de sillas en los pasillos, mucho menos en la gigantesca entrada. A diferencia de espacios como Sambil, Acrópolis y Megacentro, en 360 sólo vi sillas o espacios para sentarse en el “food court”, ubicado en el segundo nivel.
Al conversar de esto con mi madre, ella me comenta que todo parece ser una política del propio establecimiento para que el público vaya directamente a comprar y no se “distraiga” sentándose.
Esto puede tener lógica… pero en un centro comercial que se vende como “familiar” resulta chocante cuando pensamos que en una familia pueden existir niños y personas envejecientes que necesiten sentarse cada cuando en cuando, amén de que cuando uno camina mucho tiene que descansar.
Al final, cuando ya nos vamos a ir, empezó a llover, razón por la cual decidimos esperar en la entrada mientras mi hermano iba a buscar el vehículo. Vuelvo a darme cuenta de la falta de sillas. El espacio completamente vacío. Nos quedamos ahí y nos echamos hacia una esquina donde luego abrirá EGO Vanity Store, según el letrero. Ahí, mi madre y mi cuñada se sentaron (¿recuerdan lo de la falta de sillas?) en el piso.
Un vigilante se nos acerca y nos dice que no podemos estar sentados ahí. Mi madre le dice que estamos esperando a alguien que nos pase a buscar y el tipo responde que subamos al food court (en el segundo piso) a esperarlo. (?)
Decidimos salir a la galería donde (!) tampoco hay sillas ni establecimientos abiertos, aunque hay dos grandes letreros de “COMING SOON”. Nos volvemos a sentar en el piso, en una de las esquinas, a esperar. Unos cinco minutos más tarde, otro supervisor: “lo sentimos mucho pero no pueden estar ahí”, dice sin detenerse. “Ah, no se preocupe, iremos a sentarnos al medio de la calle” es la única respuesta de mi madre, sin levantarse (ya sabrán a quien fue que salí tan respondón a veces).
Para el momento en que ocurre esto, comprendí que ni el cine me iba a hacer regresar a este lugar. ¿A quien se le ocurre que una persona parada en una amplísima entrada pueda ser un riesgo de seguridad? Parada, sentada… el asunto era que NO PODIAMOS ESTAR AHI. Teníamos que, si estabamos esperando a alguien, subir al food court. Las clásicas “órdenes de arriba” para justificar lo mismo de siempre.
No es por nada, pero ese tipo de acciones es precisamente la que hace que Galería 360 haya pasado desapercibida en el “concierto” de plazas comerciales recientemente abiertas en el país. Y ese mismo tipo de “órdenes de arriba” serán las que definirán su suerte si no cambian.
Como dato irónico, al continuar nuestro “viaje por los malls” (al ser los únicos establecimientos abiertos este primero de enero) nos encontramos justo al entrar a Acrópolis un banquito con 4 divisiones para sentarse. Justo a la entrada.
Catarsis, catarsis.
“esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”.
Piedras y palabras – #D9
Una piedra en el camino pretendió enseñarme que nuestro destino era olvidar y olvidar…
(olvidaaaaar y olvidaaaar)
también dijo el presidente que no importa cómo se llegue Lo importante es gobernar.
(¿en serio? ¿Incluyendo un hoyito de nosecuantos millones a costa del pueblo?)
Andamos buscando piedras en la orilla, de la que llaman cayao, pa’ tirarle a los corruptos que todavía no han trancao.
Hoy el pueblo se congrega para decirle al presidente: “se me gastó la borra de tanto borrón y cuenta nueva, y ahora tú quieres que yo ponga de mi cuarto pa comprarte otra”
Y e fácil? ¿Donde se ha visto que sobre una mesa sucia se tiende un mantel limpio?
¿ borrón y cuenta nueva? El palo dao nadie lo quita ¡manos a la piedra para ver si se les va la ceguera!
Aserrín aserrán el pueblo pide pan y es palo lo que le dan
Aserrín aserrán el pueblo pide protección y les llueven balas por motón
Aserrín aserrán este grupito cree que no va a marear
Aserrín aserrán este grupito cree que nos puede engañar
Mientas tanto, las consignas dicen “mataron uno mataron dos si nos descuidamos ay ay ay nos matan a to”
Si no hay justicia hay piedras. Si no hay castigo hay piedras. Si no los trancan habrán piedras. Piedras! Piedras, que el pasado no se borra ni con cemento ni con discursos!
Y así se atreve a decir “No tiren piedras hacia atrás”. Sino pa’ lante por el camino que van… y en el precipicio nos juntamos
¿Tirar piedras al pasado? ¿tirar piedras hacia atrás? Solo para coger un poquito impulso. Pa tirarle piedras a los corruptos no tenemos miedo ¡si todo corrupto es pendejo!
Uno a uno somos granos de arena y todos nos vamos a juntar para ser una piedra grande que rompa la impunidad
si aquellos creen que las protestas van a terminar, ¡se guayaron! Hemos aguantado demasiado, ya no nos vamos a cansar. Porque pa’ arreglar tus vicios de corrupción el pueblo se pone en acción. ¿ve qué lo que?
Aunque nos quieran reprimir y nos insulten desde sus podios y sus programas matutinos de embajadores incumplidores, nos vamos a seguir moviendo contra la impunidad. A tó estos corruptos malos los tenemos que trancar.
Y en fin, que de verdad en verdad les digo… Las piedras son mudas. lo escuchan todo, pero si nos callamos ellas van a gritar. Y gritan que si no hay justicia, ¡piedras!
(texto escrito en un ejercicio de “creaturgia” con Loraine Ferrand, actriz y escritora cuyo trabajo he admirado de tiempos inmemoriales. leído en la manifestación del #D9 como parte de la participación de los activos culturales que hemos estado en esta lucha desde nuestras esquinas)
La hora de las piedras – #D9
En el medio del camino hay una piedra,
remanente atómico del pasado cenizas.
Una piedra que desde los podios presidenciales llaman a convertir en ladrillos.
Nos invitan a callar esta sedición indignada
a no golpear con nuestras piedras la fauna política de esta jungla de payasos en el poder.
Entre tanto,
vuelan palabras ácidas de embajadores que no justifican su salario,
el agorero reclamo de silenciar un despertar que debió ser hace milenios.
Quieren que llueva muerte sobre el amanecer a la ofensiva
pero ese silencio que nos piden es más tóxico que el rockash.
En el medio del camino, a lo largo de esta senda
nos han llovido piedras para mochar nuestro reclamo de justicia.
Granizo de balas y gas pimienta,
escollos morales entre comillados para descalificar reclamos.
Pero en el camino hay otras piedras,
las que vuelan en la UASD contra los gendarmes
que el poder miedoso envía a defender sus intereses,
las que al chocar hacen chispa y prenden candela
contra el olvido cruel, hipócrita y perverso
palabras que disparamos como peñones para impactar en las cabezas
de quienes hacen oídos sordos ante el clamor del pueblo.
No, señor presidente,
la borra se me ha gastado de tanto borrón y cuenta nueva
no hay más dinero para pagarles otra
Ya no cogemos esa. No más promesas incumplidas
¡Hagamos barricada contra los fantasmas de la corrupción, la impunidad y el clientelismo!
Frente a la mudez que nos quieren vender, respondemos con piedras
Frente al olvido piedras
Frente al silencio piedras
Frente al pasado que nos convida la amnesia aún más piedras.
Fuego rocoso graneado reventando los cristales de su impunidad forzada
¡Manos a la piedra!, ¡Fuá! ¡Fuá! ¡Fuá!
Manos a la lucha, manos a una resistencia desde los barrios a los residenciales
la máquina del tiempo lleva años esperando por nosotros
y esta es,
¡esta es!
la hora de las piedras.
(texto leído durante la manifestación del #D9 contra la corrupción y la impunidad, como parte de la participación de los activos culturales que estamos integrados a esta lucha)
“Piedras (de la serie #YoSoyMemoria)” – performanceando para despedir el 2012
“Un pasito para atrás
ay, que miedo que me da
porque ya yo me olvidé
donde puse el otro pie”
María Elena Walsh.
Como artista, como escritor y como ente pensante de una sociedad en constante ebullición, no puedo quedarme callado ante las situaciones por las que están atravesando nuestro país y el resto del planeta.
Al igual que muchos otros dominicanos, fue grande mi sorpresa y aún mayor mi indignación al escuchar al presidente dominicano, Danilo Medina, expresar en la parte final de su discurso con motivo de sus primeros cien días de gobierno: “no debemos tirar pedradas hacia el pasado”, en una referencia tácita a los reclamos de justicia ante la corrupción y la impunidad del gobierno anterior.
Para los dominicanos, tales frases fueron un sinónimo de “borrón y cuenta nueva”, un concepto que implica olvidar los delitos de las pasadas administraciones y empezar de cero. Sigue leyendo
Versos frente a la puerta del Conde
(sin título por el momento)
Llueve azufre sobre Quisqueya la saqueada.
Ensayamos el llanto hasta dejar el galillo
frente al Congreso y al Palacio Nacional.
Mientras,
el olvido gubernamental se pone la corbata
una vez más
para dispararnos a coro desde lo alto
de sus torres del progreso:
el cancerbero de tres cabezas,
ejecutivo, legislativo y judicial.
¡Damas, caballeros y niños,
fantasías animadas de ayer y hoy
presentan
el circo de 48 mil kilómetros cuadrados!
¡el circo!
¡voten! ¡BANG! ¡voten honorables! ¡BANG! ¡BANG!
¡voten honorables voten! ¡BANG! ¡BANG! ¡BANG! voten
¡BANG! ¡voooooooooooooteeeeen!
¿y el pueblo, qué?
El pueblo siempre les paga sus banquetes.
Mientras gritamos,
ellos se amparan en una tregua
por demás invisible
para sumirnos en la dictadura del silencio
marchita muerte en vida que pretenden perpetuar
sinfonía de balas.
Tregua que es paz de los cementerios
Pero no se va a poder,
desde el llanto de las gargantas
gritamos a una que no,
que no,
que no nos moveran
“no, no, no nos moverán
no, no no nos moverán
como un árbol firme junto al río
no nos moverán”.
Hay un pueblo que trasciende
de la resistencia a la ofensiva.
Almas a coro bajo el sol
con el “no me representas”.
Hoy
el pueblo dice “basta”
y echa a andar
la razón de estar aquí hoy
es testimonio
¡vamo arriba,
tendrá que amanecer!
Leído en la manifestación del 11 de noviembre contra el paquetazo fiscal y en contra de la corrupción gubernamental y el hoyo aquel. Dedicado a Tania Hernández, una nueva víctima de la intolerancia gubernamental, cancelada en sus funciones en la Oficina Nacional de Estadísticas por participar en esas jornadas.
Catarsis, catarsis.
“esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”.






