La hora de las piedras – #D9

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foto: Maricha Martínez Sosa

En el medio del camino hay una piedra,
remanente atómico del pasado cenizas.
Una piedra que desde los podios presidenciales llaman a convertir en ladrillos.
Nos invitan a callar esta sedición indignada
a no golpear con nuestras piedras la fauna política de esta jungla de payasos en el poder.
Entre tanto,
vuelan palabras ácidas de embajadores que no justifican su salario,
el agorero reclamo de silenciar un despertar que debió ser hace milenios.
Quieren que llueva muerte sobre el amanecer a la ofensiva
pero ese silencio que nos piden es más tóxico que el rockash.
En el medio del camino, a lo largo de esta senda
nos han llovido piedras para mochar nuestro reclamo de justicia.
Granizo de balas y gas pimienta,
escollos morales entre comillados para descalificar reclamos.
Pero en el camino hay otras piedras,
las que vuelan en la UASD contra los gendarmes
que el poder miedoso envía a defender sus intereses,
las que al chocar hacen chispa y prenden candela
contra el olvido cruel, hipócrita y perverso
palabras que disparamos como peñones para impactar en las cabezas
de quienes hacen oídos sordos ante el clamor del pueblo.
No, señor presidente,
la borra se me ha gastado de tanto borrón y cuenta nueva
no hay más dinero para pagarles otra
Ya no cogemos esa. No más promesas incumplidas
¡Hagamos barricada contra los fantasmas de la corrupción, la impunidad y el clientelismo!
Frente a la mudez que nos quieren vender, respondemos con piedras
Frente al olvido piedras
Frente al silencio piedras
Frente al pasado que nos convida la amnesia aún más piedras.
Fuego rocoso graneado reventando los cristales de su impunidad forzada
¡Manos a la piedra!, ¡Fuá! ¡Fuá! ¡Fuá!
Manos a la lucha, manos a una resistencia desde los barrios a los residenciales
la máquina del tiempo lleva años esperando por nosotros
y esta es,
¡esta es!
la hora de las piedras.

(texto leído durante la manifestación del #D9 contra la corrupción y la impunidad, como parte de la participación de los activos culturales que estamos integrados a esta lucha)

¿Y los camiones?

Ahora que veo esta foto, tomada por el compañero Juan Santos, del Listín Digital, me viene a la mente una pregunta: ¿Por qué la Policía Nacional no aprovechó la circunstancia para probar los nuevos camiones de agua, a la buena usanza de los carabineros chilenos en la era Pinochet? Pero no, tenían que volver a lanzar sus gases lacrimógenos, para que pagaran mansos y cimarrones. Por eso, los que se compraron cuando Candelier se “desaparecieron” y nadie ha vuelto a saber de ellos. 

Que tengan una feliz jornada de Paro Nacional… sea cual sea su decisión. Yo, tengo el mazo de trabajo.

Catarsis Catarsis.

“Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”.