Cine dominicano y memoria en el @MuseoMRD

forojovenmarzoEste jueves el Foro Joven del Museo Memorial de la Resistencia Dominicana viene bien cinematográfico. Tendremos el tema “La memoria en el cine dominicano” con tres expositores muy interesantes: el crítico de cine Dago Sánchez y los directores Robert Lizardo (“Ya llega diciembre”) y Roddy Pérez (“Expedición gloriosa”). Y claro, con la participación de todo el que vaya al evento. Lo interesante de estos eventos en el museo es que se documentan por completo y pasan a formar parte de su archivo. Así que ya lo saben. Nos vemos allá.

¿Que dónde está el Museo? Fácil. En la Nouel 210, entre Sánchez y José Reyes, frente al Colegio Mahatma Gandhi.

 

Contestando a Mairobi Herrera #PensandoEnPerformance

Alexéi Tellerías con la colaboración de Irene Loughlin. "Carta de Ruta". Festival Internacional de Performance Independence Dom 2013.

Alexéi Tellerías con la colaboración de Irene Loughlin. “Carta de Ruta”. Festival Internacional de Performance Independence Dom 2013.

Mairobi Herrera me pregunta: “¿para qué sirve una performance?” y se disculpa de antemano por si la pregunta puede sonar ofensiva para alguien que trabaja la disciplina como parte de su visión del arte. Luego me pregunta qué sucede con la pieza una vez realizada.

Las preguntas (hechas en privado) me parecieron lo suficientemente mortificadoras para una respuesta que, al hacer pública, me permita continuar mis propias reflexiones sobre la performance (algo así como cuando usé el hashtag #pensandoenperformance ) en Twitter para comentarios más o moenos similares.

Sin quererlo, la cuestionante se emparenta con una muy similar en el plano literario: ¿para qué sirve la poesía? La verdad es que si le buscamos una utilidad dentro del concepto mercantilista-materialista pues no la tiene, y en eso radica su mayor valor: en la ausencia de valor. Sigue leyendo

Adiós, don Franklin Franco…

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Lo conocí. Primero por referencias. Como historiador, sociólogo y hombre de la UASD. Uno que otro artículo firmado en el periódico de cuando en cuando. Luego vino la relativa cercanía, más o menos para cuando empecé a colaborar con el Museo Memorial de la Resistencia Dominicana, entidad de la cual era su jefe de investigaciones y espacio al que brindó su total colaboración hasta tal punto que donó a ella todo su acervo bibliográfico (en vida se le tributó nombrando el centro de documentación del museo con su nombre).

En el museo, con uno de sus hijos, Francisco, se inició el proyecto del Foro Joven, del cual formo parte del equipo coordinador. Y entonces, ya de pronto no era extraño encontrármelo por la calle El Conde y en actividades vinculadas a la Memoria y Resistencia.

El viernes 14 de junio lo alcancé a ver en el encuentro con la ex senadora colombiana Piedad Córdoba. Lo saludé. Siempre en ánimos y con alegría. No sé por qué en ese momento reparé en los cigarrillos que llevaba en uno de los bolsillos superiores de su chacabana. Fue la última vez que nos encontramos… por ahora.

Confieso que aún me mantengo en shock al enterarme de su fallecimiento esa mañana del sábado quince. Aquella frase clitché de “para morirse sólo hay que estar vivo” vino a torturarme todo el día. Coincidí con mi amigo Yoni Cruz cuando dijo “es una gran pérdida para este país: aún faltaba mucho de él por aportar”. Yo coincido. En todos los aspectos faltaba mucho de Franklin Franco.

Para quienes hemos hecho un compromiso por una sociedad más inclusiva, democrática y justa, nuestro mejor homenaje es continuar. Que nunca muere alguien si queda en esta tierra quien recuerde y honre su memoria.

Descanse en paz.

Catarsis, catarsis.

“Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”. 

Arte contemporáneo, desde mi óptica

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Museo de Arte Moderno, Santo Domingo.

Érase una vez…

Así, como en los cuentos de los hermanos Grimm.

Un niño de ocho años tuvo el antojo de que lo llevaran a la entonces Galería de Arte Moderno a la 17ma Bienal Nacional de Artes Visuales.

Febrero de 1990 era la fecha. A su madre le sorprendió mucho tal idea, pero el niño quería ir, por lo que había visto en los anuncios de televisión (sí, en aquel tiempo había presupuestos para anunciar la Bienal en TV).

Para aquel entonces, las artes consideradas “clásicas” eran la principal tendencia en los tres pisos y sótano del evento: pintura, escultura, grabado, cerámica, dibujo… junto a una llamada “categoría libre”, cada vez más creciente, que incluía algunas disciplinas contemporáneas como la instalación, que el niño en cuestión no conocía.

(Años después, esa “categoría libre” desapareció para llamar a los lenguajes visuales por su nombre: ahí también entró el performance).

Les estoy contando mi primer encuentro con el evento de arte más importante de nuestro país.. o al menos el más antiguo. Fue apenas la segunda de las que se han convertido en incontables veces asistiendo al hoy Museo (MAM), y por esa misma línea mis contactos con “esa vaina” que ha devenido en llamarse “arte contemporáneo” y de la cual me declaro seguidor y ejecutante (mis trabajos en arte acción y performance desde 2008 pueden darles una idea de ello).

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#YoSoyMemoria – este primero de septiembre

He asumido muchas cosas este año. Una de ellas es un mayor compromiso con el arte desde las esquina que decidí ocupar, en este caso, la performance poesía. Estar en contacto con artistas con una vastísima experiencia y conversar sobre arte y performance ha dado como resultado una apertura muy positiva en lo personal. En ese sentido es que empieza la máquina de la mente a pensar…

Y pensé en que todos conocemos alguien que fue víctima de alguna forma de los doce años de Balaguer (1966-1978). Desde lo estrictamente personal, pensé en mi padre y su imposibilidad de retornar al país durante ese período porque se fue a estudiar a la entonces Unión Soviética y eso implicaba automáticamente impedimento de entrada. En Silvano Lora y el incidente en el Aeropuerto Internacional de Las Américas que motivó a Orlando Martinez a escribir “¿por qué no, doctor Balaguer?“, artículo que le costó la vida. En los amigos de mi madre, Otto Morales y Amín Abel. Sigue leyendo