País de mierda – mi tercera acción performática del 2012

Catorce días de distancia y diferencia entre una acción performática y otra. La naturaleza tiene una muy extraña forma de planificar las cosas. Pero así es.

Para esta oportunidad, los senderos de la creación vuelven a Puerto Plata, hacia donde fui en febrero de este año a presentar “Sueño de agua” como parte de las piezas mostradas en el Festival Internacional de Performance “Independence DO”.

Ahora mi acción se muda justo al frente de donde me presenté (Sociedad Cultural Renovación), a la recientemente abierta Sala de Arte Camilo Carrau, donde presentaré “País de mierda” a las 8:00 de la noche del viernes 14 en una producción de la Plataforma Dominicana de Performance.

Sigue leyendo

Periodismo… ¿light?

La naturaleza humana tiene una ligera tendencia hacia la criticidad y el desmérito de las otredades. Máxime dentro de ambientes cercanos y propios. En el periodismo, esto brilla mucho, sobre todo porque los colegas nos dedicamos a especialidades muy diversas entre sí, aunque al final nuestro objetivo básico y principal es el mismo: informar.

Desde que entré a la escuela de Comunicación Social de la UASD lo tuve muy claro: ninguno es mejor que otro, y cada quien se debe dar grande en lo suyo. En lo que a mí respectaba, siempre traté de mantenerme al tanto de todo, sin demeritar ninguna (salvo en el caso de economía o crónicas rojas, que nunca han sido mis preferidas).

Sigue leyendo

¡Qué pintoresco!

Entonces, no sólo nuestro presidente se montó tempranamente en el Metro (aunque ningún medio tuvo acceso), sino que también tuvo el chance de manejarlo… (¡!)

La verdad es que las cosas de esta política tropical macondiana no están escritas…

¿Abstención o anular el voto?

Orlando Barrá/EFE/Corbis

En días pasados, mientras me dirigía hacia un servicio, escuchaba el programa de radio de Alicia Ortega y Miguel Guerrero en Zol FM, específicamente en un segmento donde le dan apertura a las líneas y la gente opina.

No recuerdo bien cual fue la circunstancia, pero uno de los oyentes le dijo a Miguel que en las próximas elecciones se iba a tener que ir a votar “tapándose la nariz”, porque no había un candidato bueno, sino uno menos malo.

A esta opinión, Guerrero le contestó que -si él no estaba de acuerdo con ninguno- se abstuviera de votar, porque la abstención era una forma de castigo. Sigue leyendo