De exigencias… y exigencias

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Aún no dan las nueve de la mañana en la ciudad priVada de América. Sobre el elevado del cruce de Manoguayabo se escucha el retumbar de un dembow. Poco importa la canción. El estruendo te pasa por el lado y ves una Patfinder roja de cuatro puertas. Poco importa el año. Los vidrios delanteros abajo, los traseros a tres cuartos. El retumbe continúa mientras se aleja de ti y ves en el vidrio de atrás la infame pegatina de “EXIGIMOS NUESTRO ESPACIO MUSICAL”. Entonces te preguntas cuando fue que la contaminación auditiva y el obligar a los demás a escuchar lo que tú quieres sin consulta previa se convirtió en derecho y, sobre todo, cuando fue que quienes lo exigen con tal vehemencia perdieron la verguenza de reconocer que, en efecto, contaminan.

Catarsis, catarsis.

“Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”

Yolanda Arroyo Pizarro: “Una vez aprendí que para las pasiones siempre se debe sacar tiempo”

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Cuando Romina me informó que debía redactar un cuestionario para Yolanda, recordé aquel primer encuentro que no se dio: ambos coincidiríamos en un conversatorio sobre blogs y literatura en la FIL 2007, el cual no contó con su presencia porque la Arroyo tuvo un accidente que le impidió venir a Santo Domingo.

Dos años después, nos dimos el primero de muchos abrazos en Santurce. Como parte de “Entre mares, dos islas una palabra”, recital poético que el Pen Club de Puerto Rico organizó con poetas dominicanos, puertorriqueños y dominicanos residentes en la Isla del Encanto, me tocó a mi cruzar el Canal de la Mona y ahí nos conocimos.

Ese fue el primero de varios encuentros y coincidencias, que han aumentado nuestra amistad (Facebook ha ayudado mucho). Supongo que por eso y por algunas otras razones que Romy sabrá es que me tocó a mi la hazaña de elaborar las preguntas.

Esta entrevista no salió en el Atlas Ferial porque… Yolanda envió el cuestionario respondido cuando el libro ya estaba impreso. Así que aquí les va:

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Reflexiones sobre la “protesta” de hoy en la 27 de febrero

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No creo que haya habido otro tema de conversación en Santo Domingo y zonas aledañas que el del “suceso” de esta mañana. Un grupo de choferes de la ruta 27 de febrero interrumpieron el tránsito en una de las principales avenidas de la ciudad (que la atraviesa de oeste a este y viceversa) a la altura del paso a desnivel de la Máximo Gómez.

¿La razón? Alegan que la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMET) les impide utilizar los elevados de “la 27″ alegando que la ruta expreso que ellos crearon no está permitida y que, por consiguiente, no pueden subirse a los viaductos.

No hay que ir muy lejos para ver las reacciones que ha tenido esta acción sorpresiva de los llamados “padres de familia” (excusa muy frecuentemente utilizada en ErreDé para violar cualquier disposición porque “yo soy un padre de familia y tengo que buscarle la comida a mis hijos). Facebook y Twitter han estado llenos de todo tipo de deseos hacia los choferes, y ninguno de ellos en su beneficio.

No voy a ser abogado del diablo pero las cosas hay que verlas en su contexto. De primera vista hay que señalar que esta acción (que no es la primera vez que la hacen en la misma esquina) está por demás equivocada: afecta al mismo pueblo que ellos dicen defender y les crea una opinión pública COMPLETAMENTE desfavorable que ahora mismo está pidiendo sus cabezas, o al menos el cumplimiento de la ley…

Las acciones de este tipo siempre deben verse como el último recurso y recurrir a ellas cuando el diálogo se agotó. No recuerdo haber escuchado a los dirigentes choferiles hacer protestas frente al edificio de AMET o de la Oficina Técnica de Transporte Terrestre (organismo rector de las rutas del transporte) ¿o sí?

Para colmo, las consecuencias de estos actos no las pagará nadie más que el pueblo llano. AMET no detendrá a los organizadores, ni pondrá sanciones ejemplares, tal vez buscando que esto ocurra por tercera vez. La OTTT tampoco hará nada y uno se quedará con esa rabia que produce la impotencia.

Por otro lado, es menester pensar en la situación que causó esta “protesta”: la cantidad de gente que necesita trasladarse rápidamente por la 27 de febrero para llegar a sus lugares de trabajo. No hay planes por ahora de un metro en la Kennedy. ¿Por qué no crear líneas expreso que sean realmente efectivas? Obviamente OMSA no ha podido funcionar y las guaguas viven haciendo una competencia por quién se detiene más recogiendo pasajeros. ¿Qué daño hacen al transporte las rutas expreso?

Dejo las preguntas en el aire.

Mientras tanto, sepan los “dirigentes choferiles” que con protestas así no van a llegar a ninguna parte.

Catarsis, catarsis.

“Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”. 

Esta va por ti, Peter…

Imagen (Quería escribir estas líneas antes del inicio del festival, pero no se pudo. Pero no quiero dejar pasar la oportunidad de compartirlas con ustedes y con quienes tuvieron la oportunidad de conocer a Peter).

Febrero ya se añejaba en el calendario y el conteo regresivo para el inicio de Independence DOM 2013 estaba casi llegando a cero. Ese martes 19 llegabas, un par de horas después de Irene Loughlin, desde la Nueva York que radicaba tus esfuerzos de artista polaco.

Eliú me había pedido que esperara por ti en el aeropuerto porque no sabías español y “ya que vas a buscar a Irene, pues aprovecha y lo recoges a él”. Si no hubiese sido porque llevé el afiche del festival, no hubiese sido posible encontrarnos.  Sigue leyendo

A la venta la casa donde Cándido Bidó tenía su galería

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Ayer, caminando por la calle Doctor Báez, en Gascue (algunos lo llaman Gazcue, yo prefiero usar la s) me sorprendí al ver un letrero de “SE VENDE” en la residencia donde anteriormente se encontraba la Galería en Santo Domingo del artista plástico Cándido Bidó (para mí uno de los pilares de la “santísima trinidad” del arte dominicano, completada por Guillo Pérez y Silvano Lora). Sigue leyendo

Sobre tribus urbanas y demás hierbas aromáticas

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Gracias a la hermana, amiga y colega Li Misol por haber pensado en mí para su reportaje “Grupos urbanos: entre la música y la moda”, que salió publicado en La Vida del Listín Diario el pasado martes 17 de septiembre 2013. Igual que hice en otro reportaje pasado, voy a reproducir in extenso mis respuestas. Después de todo, el espacio en prensa es implacable y hay algunos aspectos que se quedaron fuera… así que aquí va:

Tuvo que ocurrir una tragedia

foto: 7dias.com.do

foto: 7dias.com.do

Imaginen que tienen entre sus manos una bomba con una mecha bien larga, pero encendida. Tarde o temprano la susodicha va a explotar y alguien saldrá herido o muerto. En el caso que nos ocupa, la bomba explotó antes que nuestras autoridades siquiera imaginaran tomar cartas en el asunto y ya tuvo una víctima fatal.

La metáfora aplica para el tema de los “limpia vidrios” y -en general- a la situación que ocurre a diario en las principales esquinas en la zona metropolitana de República Dominicana (Distrito Nacional y Provincia Santo Domingo). Tuvo que ocurrir lo evitable para que todos tengamos que voltear la cara hacia ese problema. Tuvo que explotar la bomba. Tuvo alguien que matar a alguien para que el status quo “se diera cuenta” de algo que tenían en sus propias narices. Sigue leyendo

Del patrullaje militar o cuando la desesperación hace trinchera

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La foto es de NoticiasSIN.com

Muchos de ustedes saben que vivo en San Carlos, en una de las avenidas que hace frontera con Villa Consuelo (la 27 de Febrero). La zona no es el paraiso de la seguridad (de hecho, he tenido encuentros directos con la delincuencia en forma de robos y atracos un par de veces) así que ya he ido aprendiendo a tener los ojos bien abiertos (incluyendo los ojos de la intuición) cada vez que salgo o llego (sobre todo principalmente si es de noche). Sigue leyendo

Periodismo no es (ni debe significar) patente de corso

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(A Mabel Lemoniel, con mi solidaridad)

Amo mi profesión. Tal vez por eso es que he decidido reintegrarme “full time” a la Universidad para sacar mi título. Confieso que me metí a la carrera más que nada pensando en una forma de ganarme la vida con las palabras dado mi amor por la literatura, pero al final mi pasión por la información y la memoria ha equilibrado. En fin…

La cuestión es que todo lo vinculado al periodismo y a la libertad de expresión también es parte de mi lucha. No en vano las actividades de cada 17 de marzo, aniversario del vil y cobarde asesinato de Orlando Martínez, hicieron mella en mi corazón de niño, allá por 1987. Sigue leyendo