Esta va por ti, Peter…

Imagen (Quería escribir estas líneas antes del inicio del festival, pero no se pudo. Pero no quiero dejar pasar la oportunidad de compartirlas con ustedes y con quienes tuvieron la oportunidad de conocer a Peter).

Febrero ya se añejaba en el calendario y el conteo regresivo para el inicio de Independence DOM 2013 estaba casi llegando a cero. Ese martes 19 llegabas, un par de horas después de Irene Loughlin, desde la Nueva York que radicaba tus esfuerzos de artista polaco.

Eliú me había pedido que esperara por ti en el aeropuerto porque no sabías español y “ya que vas a buscar a Irene, pues aprovecha y lo recoges a él”. Si no hubiese sido porque llevé el afiche del festival, no hubiese sido posible encontrarnos.  Sigue leyendo

A la venta la casa donde Cándido Bidó tenía su galería

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Ayer, caminando por la calle Doctor Báez, en Gascue (algunos lo llaman Gazcue, yo prefiero usar la s) me sorprendí al ver un letrero de “SE VENDE” en la residencia donde anteriormente se encontraba la Galería en Santo Domingo del artista plástico Cándido Bidó (para mí uno de los pilares de la “santísima trinidad” del arte dominicano, completada por Guillo Pérez y Silvano Lora). Sigue leyendo

Sobre tribus urbanas y demás hierbas aromáticas

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Gracias a la hermana, amiga y colega Li Misol por haber pensado en mí para su reportaje “Grupos urbanos: entre la música y la moda”, que salió publicado en La Vida del Listín Diario el pasado martes 17 de septiembre 2013. Igual que hice en otro reportaje pasado, voy a reproducir in extenso mis respuestas. Después de todo, el espacio en prensa es implacable y hay algunos aspectos que se quedaron fuera… así que aquí va:

Tuvo que ocurrir una tragedia

foto: 7dias.com.do

foto: 7dias.com.do

Imaginen que tienen entre sus manos una bomba con una mecha bien larga, pero encendida. Tarde o temprano la susodicha va a explotar y alguien saldrá herido o muerto. En el caso que nos ocupa, la bomba explotó antes que nuestras autoridades siquiera imaginaran tomar cartas en el asunto y ya tuvo una víctima fatal.

La metáfora aplica para el tema de los “limpia vidrios” y -en general- a la situación que ocurre a diario en las principales esquinas en la zona metropolitana de República Dominicana (Distrito Nacional y Provincia Santo Domingo). Tuvo que ocurrir lo evitable para que todos tengamos que voltear la cara hacia ese problema. Tuvo que explotar la bomba. Tuvo alguien que matar a alguien para que el status quo “se diera cuenta” de algo que tenían en sus propias narices. Sigue leyendo

Del patrullaje militar o cuando la desesperación hace trinchera

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La foto es de NoticiasSIN.com

Muchos de ustedes saben que vivo en San Carlos, en una de las avenidas que hace frontera con Villa Consuelo (la 27 de Febrero). La zona no es el paraiso de la seguridad (de hecho, he tenido encuentros directos con la delincuencia en forma de robos y atracos un par de veces) así que ya he ido aprendiendo a tener los ojos bien abiertos (incluyendo los ojos de la intuición) cada vez que salgo o llego (sobre todo principalmente si es de noche). Sigue leyendo

¡Bienvenido (In)Somnio!

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Escribí unas palabras para la presentación del libro (In)Somnio, el noveno libro de mi querida manita mayor Ana María Fuster Lavín. Las leyó Karen Sevilla, a quien agradezco infinitamente tal honor. Aquí las transcribo:

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Periodismo no es (ni debe significar) patente de corso

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(A Mabel Lemoniel, con mi solidaridad)

Amo mi profesión. Tal vez por eso es que he decidido reintegrarme “full time” a la Universidad para sacar mi título. Confieso que me metí a la carrera más que nada pensando en una forma de ganarme la vida con las palabras dado mi amor por la literatura, pero al final mi pasión por la información y la memoria ha equilibrado. En fin…

La cuestión es que todo lo vinculado al periodismo y a la libertad de expresión también es parte de mi lucha. No en vano las actividades de cada 17 de marzo, aniversario del vil y cobarde asesinato de Orlando Martínez, hicieron mella en mi corazón de niño, allá por 1987. Sigue leyendo

Triste experiencia en Galería 360

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Mis primeras palabras del 2013 son para felicitarles a todos en esta nueva jornada de 365 días que se abre ante nosotros. Que Natura nos permita descubrir y aprovechar las oportunidades de este año.

Vayamos pues en materia. Les cuento que en estos días he estado ejerciendo de tío, puesto que mis dos sobrinos (de 12 y 10 años, respectivamente) por parte de mi hermano de madre estaban en Santo Domingo para la temporada de fin de año.

En esos afanes, mi cuñada quiso visitar los centros comerciales recién abiertos (a los cuales no había ido antes por una cuestión de criterios personales que no vienen al caso), así que eso hicimos. Primero fue Ágora, luego Sambil y finalmente Galería 360, el pasado martes primero de enero.

Un detalle a resaltar es que los últimos dos no estaban listos del todo para abrir. A ambos les faltan muchos negocios por terminar y básicamente visitarlos ahora se convierte en un “window shopping” o “ir a ver” algo que, en lo particular, no me divierte. Pero la apertura de Ágora los obligó a tener que estar abiertos para diciembre. En fin.

Me detengo entonces en 360 para explicarles nuestra experiencia. Al llegar, noté la ausencia de sillas en los pasillos, mucho menos en la gigantesca entrada. A diferencia de espacios como Sambil, Acrópolis y Megacentro, en 360 sólo vi sillas o espacios para sentarse en el “food court”, ubicado en el segundo nivel.

Al conversar de esto con mi madre, ella me comenta que todo parece ser una política del propio establecimiento para que el público vaya directamente a comprar y no se “distraiga” sentándose.

Esto puede tener lógica… pero en un centro comercial que se vende como “familiar” resulta chocante cuando pensamos que en una familia pueden existir niños y personas envejecientes que necesiten sentarse cada cuando en cuando, amén de que cuando uno camina mucho tiene que descansar.

Al final, cuando ya nos vamos a ir, empezó a llover, razón por la cual decidimos esperar en la entrada mientras mi hermano iba a buscar el vehículo. Vuelvo a darme cuenta de la falta de sillas. El espacio completamente vacío. Nos quedamos ahí y nos echamos hacia una esquina donde luego abrirá EGO Vanity Store, según el letrero. Ahí, mi madre y mi cuñada se sentaron (¿recuerdan lo de la falta de sillas?) en el piso.

Un vigilante se nos acerca y nos dice que no podemos estar sentados ahí. Mi madre le dice que estamos esperando a alguien que nos pase a buscar y el tipo responde que subamos al food court (en el segundo piso) a esperarlo. (?)

Decidimos salir a la galería donde (!) tampoco hay sillas ni establecimientos abiertos, aunque hay dos grandes letreros de “COMING SOON”. Nos volvemos a sentar en el piso, en una de las esquinas, a esperar. Unos cinco minutos más tarde, otro supervisor: “lo sentimos mucho pero no pueden estar ahí”, dice sin detenerse. “Ah, no se preocupe, iremos a sentarnos al medio de la calle” es la única respuesta de mi madre, sin levantarse (ya sabrán a quien fue que salí tan respondón a veces).

Para el momento en que ocurre esto, comprendí que ni el cine me iba a hacer regresar a este lugar. ¿A quien se le ocurre que una persona parada en una amplísima entrada pueda ser un riesgo de seguridad? Parada, sentada… el asunto era que NO PODIAMOS ESTAR AHI. Teníamos que, si estabamos esperando a alguien, subir al food court. Las clásicas “órdenes de arriba” para justificar lo mismo de siempre.

No es por nada, pero ese tipo de acciones es precisamente la que hace que Galería 360 haya pasado desapercibida en el “concierto” de plazas comerciales recientemente abiertas en el país. Y ese mismo tipo de “órdenes de arriba” serán las que definirán su suerte si no cambian.

Como dato irónico, al continuar nuestro “viaje por los malls” (al ser los únicos establecimientos abiertos este primero de enero) nos encontramos justo al entrar a Acrópolis un banquito con 4 divisiones para sentarse. Justo a la entrada.

Catarsis, catarsis.

“esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”. 

“Piedras (de la serie #YoSoyMemoria)” – performanceando para despedir el 2012

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“Un pasito para atrás

ay, que miedo que me da

porque ya yo me olvidé

donde puse el otro pie”

María Elena Walsh.

 Como artista, como escritor y como ente pensante de una sociedad en constante ebullición, no puedo quedarme callado ante las situaciones por las que están atravesando nuestro país y el resto del planeta.

Al igual que muchos otros dominicanos, fue grande mi sorpresa y aún mayor mi indignación al escuchar al presidente dominicano, Danilo Medina, expresar en la parte final de su discurso con motivo de sus primeros cien días de gobierno: “no debemos tirar pedradas hacia el pasado”, en una referencia tácita a los reclamos de justicia ante la corrupción y la impunidad del gobierno anterior.

Para los dominicanos, tales frases fueron un sinónimo de “borrón y cuenta nueva”, un concepto que implica olvidar los delitos de las pasadas administraciones y empezar de cero. Sigue leyendo

Poesía del movimiento – #independenceDO

¿Y qué es performance? La pregunta que más se ha hecho durante estos últimos días. He pensado en decenas de respuestas, todas según el nivel de conocimiento artístico que tenga la persona que me ha interpelado cuando ve alguna de las acciones que se han hecho durante estos siete días de Independence.DO, Festival Internacional organizado por la Plataforma Dominicana de Performance que coordinan Eliú Almonte y Grimaldy Polanco.

De pronto, al observar a Paul Coulliard, canadiense, realizar esta acción duracional frente a la Fortaleza San Felipe, con el marco del antiguo faro en el trasfondo, lo tuve bien claro: performance es la poesía del movimiento. Más allá del cuerpo como alfa y omega del arte, es traducir todo ese lenguaje poético que los escritores buscamos en nuestra obra. Sigue leyendo