20 años de la desaparición de Narcisazo #YoSoyMemoria

catarsisnarcisazo Hoy apago 33 velitas. Dentro de la celebración y los agradecimientos, tengo que recordar que, justo el día que cumplía 13 años, en la misma ciudad donde vivo un grupo de policías “arrestaba” a un hombre que días antes había llamado a la desobediencia civil contra el fraude electoral realizado apenas diez días previos en República Dominicana. Ese hombre no era cualquier hombre. Era Narciso González, profesor universitario, decimero, articulista y hasta libretista, que era mejor conocido como “Narcisazo”. Era el autor de “el pueblo se queja en verso”, pasado dirigente estudiantil y luchador revolucionario. Mis recuerdos de aquellos primeros días cuando reclamábamos “que aparezca viva y sano” siguen encendidos. Hoy, que Narciso sigue desaparecido y no hay nadie tras las rejas por su desaparición; hoy que desde el Estado se quiso empujar la tesis del suicidio para excusar la responsabilidad que tuvo en el crimen, hoy solo nos queda recordarlo y seguir luchando por justicia.

Catarsis, catarsis.

“Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”. 

April 28th, 1965 #YoSoyMemoria

april28thcatarsis

 

Son las tres de la tarde in old Santo Domingo,
Una sombra camouflage descansa en lo alto de Molinos Dominicanos.
Poco importa que se llame Douglas Lucas
o que haya nacido en Indiana, Nashville o Wisconsin.
Son incontables las tumbas en su espalda
su mira telescópica está hambrienta de comunistas.
Otros cielos le han visto accionar su AR-15,
las montañas de Tel Aviv, los fangos de Korea,
las torres de Guantánamo, los techos de Langley.
El reloj no avanza.
En estos días no se fabrica harina
sino muerte,
y las panaderías son almacenes de hambre
para el ejército de Caamaño.

Fragmento de “Nineteen sixty five”.

 

No quería dejar pasar la fecha de hoy sin recordar que un 28 de abril los Estados Unidos se “metieron” en una contienda civil casi resuelta para apoyar el lado opresor.

¡Que jamás se nos olvide!

 

Catarsis, catarsis.


“Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”.

Contestando a Mairobi Herrera #PensandoEnPerformance

Alexéi Tellerías con la colaboración de Irene Loughlin. "Carta de Ruta". Festival Internacional de Performance Independence Dom 2013.

Alexéi Tellerías con la colaboración de Irene Loughlin. “Carta de Ruta”. Festival Internacional de Performance Independence Dom 2013.

Mairobi Herrera me pregunta: “¿para qué sirve una performance?” y se disculpa de antemano por si la pregunta puede sonar ofensiva para alguien que trabaja la disciplina como parte de su visión del arte. Luego me pregunta qué sucede con la pieza una vez realizada.

Las preguntas (hechas en privado) me parecieron lo suficientemente mortificadoras para una respuesta que, al hacer pública, me permita continuar mis propias reflexiones sobre la performance (algo así como cuando usé el hashtag #pensandoenperformance ) en Twitter para comentarios más o moenos similares.

Sin quererlo, la cuestionante se emparenta con una muy similar en el plano literario: ¿para qué sirve la poesía? La verdad es que si le buscamos una utilidad dentro del concepto mercantilista-materialista pues no la tiene, y en eso radica su mayor valor: en la ausencia de valor. Sigue leyendo

Arte contemporáneo, desde mi óptica

premiaci-xbiasd-640x250

Museo de Arte Moderno, Santo Domingo.

Érase una vez…

Así, como en los cuentos de los hermanos Grimm.

Un niño de ocho años tuvo el antojo de que lo llevaran a la entonces Galería de Arte Moderno a la 17ma Bienal Nacional de Artes Visuales.

Febrero de 1990 era la fecha. A su madre le sorprendió mucho tal idea, pero el niño quería ir, por lo que había visto en los anuncios de televisión (sí, en aquel tiempo había presupuestos para anunciar la Bienal en TV).

Para aquel entonces, las artes consideradas “clásicas” eran la principal tendencia en los tres pisos y sótano del evento: pintura, escultura, grabado, cerámica, dibujo… junto a una llamada “categoría libre”, cada vez más creciente, que incluía algunas disciplinas contemporáneas como la instalación, que el niño en cuestión no conocía.

(Años después, esa “categoría libre” desapareció para llamar a los lenguajes visuales por su nombre: ahí también entró el performance).

Les estoy contando mi primer encuentro con el evento de arte más importante de nuestro país.. o al menos el más antiguo. Fue apenas la segunda de las que se han convertido en incontables veces asistiendo al hoy Museo (MAM), y por esa misma línea mis contactos con “esa vaina” que ha devenido en llamarse “arte contemporáneo” y de la cual me declaro seguidor y ejecutante (mis trabajos en arte acción y performance desde 2008 pueden darles una idea de ello).

Sigue leyendo

“Piedras (de la serie #YoSoyMemoria)” – performanceando para despedir el 2012

429394_4593201984698_1933599415_n

“Un pasito para atrás

ay, que miedo que me da

porque ya yo me olvidé

donde puse el otro pie”

María Elena Walsh.

 Como artista, como escritor y como ente pensante de una sociedad en constante ebullición, no puedo quedarme callado ante las situaciones por las que están atravesando nuestro país y el resto del planeta.

Al igual que muchos otros dominicanos, fue grande mi sorpresa y aún mayor mi indignación al escuchar al presidente dominicano, Danilo Medina, expresar en la parte final de su discurso con motivo de sus primeros cien días de gobierno: “no debemos tirar pedradas hacia el pasado”, en una referencia tácita a los reclamos de justicia ante la corrupción y la impunidad del gobierno anterior.

Para los dominicanos, tales frases fueron un sinónimo de “borrón y cuenta nueva”, un concepto que implica olvidar los delitos de las pasadas administraciones y empezar de cero. Sigue leyendo

#YoSoyMemoria – este primero de septiembre

He asumido muchas cosas este año. Una de ellas es un mayor compromiso con el arte desde las esquina que decidí ocupar, en este caso, la performance poesía. Estar en contacto con artistas con una vastísima experiencia y conversar sobre arte y performance ha dado como resultado una apertura muy positiva en lo personal. En ese sentido es que empieza la máquina de la mente a pensar…

Y pensé en que todos conocemos alguien que fue víctima de alguna forma de los doce años de Balaguer (1966-1978). Desde lo estrictamente personal, pensé en mi padre y su imposibilidad de retornar al país durante ese período porque se fue a estudiar a la entonces Unión Soviética y eso implicaba automáticamente impedimento de entrada. En Silvano Lora y el incidente en el Aeropuerto Internacional de Las Américas que motivó a Orlando Martinez a escribir “¿por qué no, doctor Balaguer?“, artículo que le costó la vida. En los amigos de mi madre, Otto Morales y Amín Abel. Sigue leyendo