Crónica de un ¿secuestro?

Sí, leyeron bien. Ayer, después de casi un mes de andar a pié, ¡PM volvió! (entiéndase, el phoenixmobile) Y yo entendía que había que celebrarlo de algún modo. Lo primero fue convencer a Elvira, que no estaba en salir.

Luego, combinar a los «ussual suspects», pero nos dimos tremenda desubicada. Al final, lo que hicimos fue que aprovechamos una visita por mi antigua habitación (para devolver una soga que me prestaron en mi mudanza) para aparecerme por casa de Nita y decirle: «cámbiate, que vamos a dar una vuelta!»

Igual hicimos con Ailyn, aprovechando la cercanía de los 2 puntos geográficos, para después llamar a Desi y decirle «sal, que aquí estamos!» (sí, somos un par de locos… que ayer cumplimos 1 año y 9 meses enamorados!)

De ahí fuimos al parque Duarte a buscar algo que mi madre nos había encargado buscar… ¡saludos Kin Sánchez! Gracias a las nuevas regulaciones, me pareció muy divertido encontrar parqueo a las 9 de la noche… ¡cerca del parquecito! (sí, lo confieso esta medida tiene sus ventajas) Allá nos encontramos con Cyber y Elena jugando dominó… y nosotros nos pusimos a hacer lo propio (lástima que mi cámara se me quedó, porque la imagen de Nita, Ailyn, Desi y Elvira sentadas en pleno suelo del parque Duarte fue PRICELESS).

No duramos mucho, porque esta medida nos ha convertido en «cenicientos», aunque pasamos por Pizarelli de Plaza Universitaria a dejar a Nita y recoger a Belle. Después soltamos a Ailyn y bajamos a un pica pollo de la Lincoln a «cenar» (yo no, por aquello de mi dieta y los análisis del día siguiente -ENTIENDASE HOY-). Luego, «calabaza calabaza y cada uno pa´ su casa».

Este tipo de cosas hay que hacerlo más a menudo. Me recuerda que a veces hay que improvisar para que nos juntemos. Así. De golpe y sin avisar.

Estoy en esa onda y no pienso parar… bueno, mientras haya $$$ y pilas. Si alguno de mis lectores tiene mi número de celular o sabe que yo tengo el suyo… y vive en el área metropolitana…prepárese.

(Gris y Ro, esto también aplica para ustedes!)



«Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo»