Sudó frío

“Sudó Frío”

A Martha Sepúlveda, en la esperanza de que despertarás para leer esto conmigo y reír recordando este episodio

Él le había prometido darle un regalo, pero con una condición: que tenía que jurar llevarlo puesto durante todo el día, sino se rompía el trato. El ofrecimiento sorprendió a todos los colegas que nos bebíamos la playa a gotas de piña colada y provocó las más diversas suposiciones.Karina tembló. ¿Y qué regalo sería? La idea de que podía ser algún juguete erótico o una pieza de ropa comprometedora le impedía responder afirmativamente. Sin embargo, la insistencia de Johan prendía a otros, incluido yo. Después de todo, lo especial del presente era que lo había adquirido en Haití, “y desde que lo vi me acordé en ti y te lo compré”.

Dudas, incertidumbre e indecisión… con unos cuantos chistes “in between”. Johan rompió el tedio y partió, en compañía de otro compañero, hacia el hotel, raudo y veloz. Frente al mar, continuábamos todos los demás haciendo hipótesis sobre qué podía ser el misterioso objeto.

¿Y Karina? Hecha un manojo de nervios. Sonriendo tímidamente y con dificultad, pero con el temor oculto de ser víctima de una vergüenza pública. ¿Acaso era eso? ¿Sería capaz Johan de regalar a la tímida e inhibida relacionista pública una tanga escandalosa… y encima obligársela a usar (¡El horror!) por el día completo?

Aquellos diez minutos iniciales se prolongaron, y estoy seguro de que para Karina fueron siglos enteros. Sudó frío, sí, y sus ojos tornaron en blanco cuando aquel perfil bajito, de largas trenzas y pantalón corto hizo su aparición de vuelta al gazebo…

No estaba sólo. Una funda negra le acompañaba esta vez. Pidió a Karina que cerrara sus ojos y no mirase hasta que colocara el objeto sobre sus manos. Nadie sabe cómo aceptó. Lo cierto es que cuando tuvo entre los dedos aquel sombrero de vacacionista, el sudor del temor se convirtió en una sonora carcajada que encontró coro en todos nosotros, periodistas que disfrutábamos de un “finde” lejos del mundanal ruido.

(Acontecimiento ocurrido en un famtrip de periodistas hacia Playa Dorada, Puerto Plata. Martha estuvo presente cuando ocurrió y yo prometí escribir la historia parafraseando su estilo de la última página de Pandora, como una muestra de aprecio y admiración por ella y su particular forma de narrar)

Alexéi.
29/03/07

Señores. Yo no soy el más creyente, pero les pido a ustedes que incluyan a Martha en sus oraciones. Mi querida colega, alguien que se acercó a mí una vez para decirme que le gustaba mi estilo de redactar, está hoy en CEDIMAT, víctima de un infarto. No quiero dar muchos datos (sobre todo porque no los tengo), pero el asunto es bastante complicado. Por favor, pidan por ella.

Catarsis Catarsis.

«Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo».

En lo que viene

Adivinen qué… ¡No llevé cámara a NY!

Increible, ¿verdad?

(¡es que me dió verguenza pedir la que siempre cargo!)

Ahora bien… los muchachos de la seccional llevaron varias cámaras. Y ya pedí que me hagan llegar las fotos que se tiraron, incluyendo unas cuantas de yo con mis ojos de trasnoche y mi cabello despeinado…
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¡Ay los Casandra!

Y bueno, ayer fue la entrega correspondiente a este año de los premios Casandra y yo, como ferviente defensor en los últimos meses de ACROARTE, no podía dejar de comentarlos. Pues, para empezar, no pude verlos en su totalidad porque tenía una clase de 8 a 10 y, para colmo, me tocaba explicar un tema, así que no pude evitar perderme la gran parte de los premios y demás.

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¿Se acuerdan?

Antes de irme a Nueva York, les había comentado que la cooperativa del periódico estaba en elecciones para la selección de sus delegados y yo estaba aspirando por el distrito 3 de la Redacción, al cual pertenezco y también los que trabajan en las secciones Espectáculos, Ventana, La Generación, El Dinero, Dirección Editorial, Centro de Documentación, El Deporte, La Vida y Las Sociales.

Pues como el proceso se tomó un poquito bastante demasiado largo (2 días) y el día que se hizo el conteo yo estaba en trámites de vuelo (viernes), no fue hasta ayer cuando, al regresar de «lo niuyore» me informaron que había sido electo, con 11 votos (empatado con Omar), delegado.
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Reflexiones al final del viaje

Cuando inicié este viaje, oficialmente a las 12:40 de la tarde del viernes, me dije que esta iba a ser una experiencia bastante… bueno, distinta. No todos los días se va a Nueva York, máxime en mi caso que tenía 10 años sin ir. ¡Y en esta oportunidad me tocó hacerlo por un día!

Pero bueno, a lo que vinimos. El taller de periodismo digital se inició como a eso de las 10 y media, que fue cuando vinieron llegando todos. Luego de las formalidades, José Tejada Gómez (Cheo) tuvo su disertación sobre cómo crear y mantener un periódico digital, a partir de su propia experiencia en DiarioDigitalRD.

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Primer día

¡Saludos! Escribo desde la sala digital de la Northern Manhattan Coalition for Economic Development, donde me encuentro junto con Jose Tejada Gomez (Cheo), director del DiarioDigitalRD y a miembros y ejecutivos de la seccional neoyorquina del Colegio Dominicano de Periodistas para impartir el curso de periodismo digital. Todavia no hemos empezado la actividad y ya son casi las 10 AM, pero eso me ha dado tiempo para ir trabajando y preparando el taller. Para empezar, teniamos miedo de que aqui no contaban con un proyector de multimedia, pero grande ha sido mi sorpresa al llegar y encontrarme con un «smartboard», una pantallota sensible al tacto. Sigue leyendo

En Nueva York

(La falta de acentos en este post es intencional… estoy escribiendo desde una laptop)

La ley de Murphy dice que «si algo malo tiene que pasar, pasara». En mi caso, este viaje ha sido una sintesis de varios elementos Murphianos desde su inicio… pero vamos a lo que realmente vale la pena relatar.
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En elecciones

La sorpresa del día de hoy fue encontrarme con que, después de casi 4 meses de estar moviendo fechas, la Cooperativa de empleados del Listín organizó su proceso electoral para la selección de los delegados ante las asambleas de la misma.

Y bueno… fue cuestión de desempolvar un afichito que había mandado a hacer para tal propósito luego de caer en cuenta de que no había una representación de mi sección (y que, por lo visto, nunca la había habido) y lograr el apoyo de mis compañeras de trabajo (en este caso se vale compañeras porque el único hombre en La Vida soy yo).

Así que, nada… el día se ha pasado entre bromas, chistes y discutidera. Claro, todo en el buen sentido, porque si hay algo que tenemos todos aquí es que nos llevamos bien… dentro de lo que cabe, sa´en?

Por lo demás, no hay muchas cosas que contar. Mucho trabajo y preparación para el «invento» de este fin de semana.

Por cierto… el lunes fue el aniversario de la batalla del 19 de Marzo… ¿vieron la original protesta de los habitantes de Las Charcas, Azua?

Seguimos en Catarsis. Gracias a todos por sus buenos deseos por el segundo año.

«Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo».

Hace dos años

La fecha fue como a propósito, un 17 de marzo del 2005, cuando se cumplía un aniversario más del horrendo asesinato del colega Orlando Martínez frente a la UASD a manos de un grupo de intolerantes que «no querían matarlo, sino darle una lección».

Sin embargo, la intención de «meterme en esto de los blogs» no fue influenciada por la fecha. Más bien fue un estímulo repentino y momentáneo, luego de ver «la fiebre» de muchos de mis relacionados (sí, yo también sucumbí, en palabras de gammita)

En aquel entonces, escribí: El carácter de esta «Catarsis Diaria» es meramente informativo. No menos puede esperarse de alguien que ve sus dias pasar en una fría redacción de paredes color rosado con luces fosforescentes apuntándolo.

Con el paso de los años, este pequeño boletín informativo sobre mis actividades diarias, casi equivalentes a crónica social personal, ha ido evolucionando. Uno de esos pequeños detalles es el de mi propia identidad, puesto que antes firmaba «Phoenix Díaz» (claro, aunque todo el mundo sabía que Phoenix era Alexéi y viceversa) y desde hace unos meses decidí darle un descansito a mi alias y dar completamente la cara ante todos ustedes.

Está claro, el ser humano es un animal en constante cambio y por igual todo cuanto le rodea. En estos dos años he pasado a formar parte de una comunidad y a asumir el blog como un elemento más de la comunicación masiva, generada por usuarios normales y para usuarios normales… ¡hell, si hasta una conferencia y un taller sobre el tema me ha tocado impartir!

Sé que ahora es que me falta por aprender, y a tales fines estoy preparando algunos «golpes», de los cuales les estaré hablando conforme pasen los días, porque no he confirmado nada aún.

Quería celebrar este segundo aniversario con una serie de cambios. Sin embargo, me agarró marzo y las miles de ocupaciones de mi profesión, más la propia universidad (y mi vida personal que succiona tiempo a manos llenas) no me dejaron siquiera dar el primer paso.

Prometo, pues, en esta fecha pseudo-histórica, que los mismos vendrán con el paso de los meses. Tal vez para mi cumpleaños estrenemos nueva casa y nuevo diseño.

Mientras tanto, seguimos aquí, al pié del cañón, escribiendo sobre lo que vemos y lo que no nos quieren enseñar, defendiendo, como dije una vez «nuestro derecho a la alteridad».

Gracias sinceras a todos los que han leído estos dos años de Catarsis Diaria. Para todos ustedes mi compromiso de que siempre defenderé mis verdades con la propia vida si fuese necesario.

Catarsis Catarsis.

«Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo».

Cuando yo muera…

Hacia finales del 2000, yo descubrí la Peña y Trova con Claudio Cohén en el Club Arroyo Hondo. A principios del año siguiente vine a integrarme definitivamente a esta experiencia de todos los jueves por la noche en el piano bar del sitio que, hasta ese entonces, me era completamente indiferente, salvo por «una piscinita» de vez en cuando y viceversa.

Este «maravilloso mundo» estaba poblado por muchos duendes, poetas, artistas y locos, yo incluido». Muchos de ellos todavía nos chocamos en uno de esos brincos por la vida y manifestamos testimonio de que nos queremos, nos extrañamos y que esos cuatro o cinco años de Peña y Trova fueron completamente maravillosos. Sé que voy a pecar por omisión, pero quiero citar aquí a Susy Gautreaux, Teo Terrero, Mario Lebrón, Enna Contreras, Manolo y Mitzy, José Ramón Holguín, Niurka Mota, Said Carbonell, Mario Nuñez… los «habitué» de jueves tras jueves.
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