Segundo día

El calor aquí es intensa y extremadamente abrasivo. Si no es porque uno puede darse el lujo de venir informal, con tenis, franelita y jeans, no sé qué sería de mí. Dada la enorme cantidad de cosas que he tenido que hacer, entre entrevistas, encuestas y tomadera de fotografías, no he podido asistir a ninguna de las actividades en el día de hoy. Sigue leyendo