Quinto dia

El cansancio empezó a apoderarse de uno. Ayer, mientras vaciaba unas cuantas imágenes en esta PC, Anabelle llegó a la sala de prensa, me saludó y se sentó al lado de mí… lo chistoso es que ¡yo no me dí cuenta en ningún momento de que ella estaba aquí! La veo que se conecta en MSN y empiezo a hablar con ella, imaginándome que estaba en el stand del Despacho, pero no es hasta que miro hacia mi derecha y la veo que… ¡ay Santísimo!
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