Por favor, no lo hagamos

Le «conocí» (porque no tuve la dicha de hacerlo personalmente) gracias a un documental que celebraba su obra en San José de Ocoa. Luego supe de él a través de muchos recortes de prensa. De verdad que siempre ví con ojos positivos su trabajo en pro de esa comunidad sureña y de sus olvidados habitantes, y que me dolió como el que más su desaparición física.

Pero de ahí a entrar en acuerdo con quienes han pedido desde ya que se rebautice la provincia de San José de Ocoa con el nombre de «Padre Luis Quinn» es otra cosa muy distinta.

Por favor, exoneremos a su memoria y a su legado de discusiones sin sentido. Quinn está y estará por encima de todos esos homenajes «al vapor» que pretenden hacer personas que buscan aprovecharse políticamente de su legado.

Catarsis Catarsis.

«Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo»