Cambiar el tema

 Últimamente, en los ambientes que me desenvuelvo, me han estado «bombardeando» por una característica (actitud, pues, digamos) que es, digamos, muy mía. Se trata de «venir desde atrás» con un tema radicalmente opuesto al que se está tratando en una conversación… o al menos para los demás.

No vine a caer en esto de manera gráfica hasta que descubrí -muy a mi pesar- que la fama que me he ganado entre los «blothers» es la de introducirme con la frase «…cambiando el tema…».

Bueno, ¿qué puedo decir? A veces ocurre que uno sufre de aquello que llamo «cadena de pensamientos», en otras palabras que una idea se relaciona con la otra, y esa con una tercera… y cuando vienes a ver, lo que estás pensando dista de kilómetros de la original.

En mi caso, he descubierto que puedo hacerlo rápidamente, y hasta me ha llegado a gustar la idea. Hagamos un ejemplo gráfico. En días pasados, regresando de Puerto Plata, la guagua pasó por la Kennedy al lado de TeleAntillas.

El recuerdo que me vino a la mente fue el de la antigua cafetería, cerca de la antena, que ya ha sido desbaratada, «pero yo estuve ahí esperando… (siguiente recuerdo) cuando Manuel y Hermes estaban en el canal 2, que fuimos a grabar un programa de TV, que Leo Susana tocó y yo estaba en bachilerato (¡cambio!) los otros días me dijeron que los muchachos de la promoción ibamos a reunirnos por los 10 años… ¡qué raro que no me han llamado! (y otro más) por cierto, ¿estará prendido el celular? déjame ver…»

Ahora, díganme ustedes qué relación guarda un teléfono celular con TeleAntillas y el hecho de que yo haya estado pasando por ahí. Pero bien también pude haberme ido a recordar cuando un pana se trepó a lo alto de la antena amenazando suicidarse y, por el hecho de que -cuando se bajó- alguien voceó «Licey Campeón», irme en una en contra del «equipito ese»… y así sucesivamente.

Yo sé que los «cortes tipo pastelito» (semicirculo en 180 grados) incomodan a veces, pero la propia naturaleza del ser humano es ir enlazando circunstancias y situaciones de un momento a otro. Mi caso es simplemente una manifestación del mismo de una forma más rápida.

O sea, algo así como las «estupideces» que le respondía Pinky a Cerebro ante aquella pregunta de «¿estás pensando lo mismo que yo?»… o los «daydreams» del J.D., el personaje que interpreta Zach Braff en «Scrubs», que al final sale con un pensamiento «venido desde atrás» y nadie lo entiende…

En fin. Podría terminar con la cancioncita remezclada por Thalía de «Yo soy así, y así seguiré…», pero no estoy en esas. Mejor prefiero contentarme con el hecho de que ustedes hayan leído esto y, la próxima vez que me vean en una cadena de pensamientos sepan que simplemente estoy en la onda de Alexei siendo Alexei (algo así como «Manny being Manny»… ¿ven cómo la volví a hacer?)

Catarsis Catarsis.

«Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo».

4 comentarios en “Cambiar el tema

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