Verguenza ajena

Eso fue lo que me dió ayer cuando salí del debate entre los candidatos a rector de mi Alma Mater, realizado en los salones audiovisuales de la Biblioteca Central «Pedro Mir». Con Milagros Ortíz Bosch y Nelson Moreno Ceballos como moderadores (utilizando el programa de radio de la primera en La Z 101 para transmitirlo en vivo), el debate logró ser un buen espacio para la discusión y confrontación de ideas, y el desarrollo del academicismo en toda su expresión… sin embargo… voy a dejar que el video que grabó Joan hable por sí sólo. No podíamos terminar de otra forma. Shame on you. Shame on you all, sobre todo aquellos cuyos nombres y apellidos se escuchan en la grabación (no tengo que mencionar nombres, ellos mismos se acusan solitos)… pero al menos me queda la satisfacción de que mi candidata no estuvo en ese grupo.

Después de todo, no miente quien dice que «La UASD es espejo de la sociedad».

¿Y será cierto…

Que hay un programa de televisión que está ofreciendo la suma de Un millón de pesos a la persona que vaya y le cante una canción de Cristal Marie, Claudia Sierra, Máyuri Reyna o Jacqueline Estevez que haya sonado en las emisoras durante el pasado 2007?

Por otro lado, todo este pataleo que veremos durante las próximas horas (hasta completar las 72 del «plazo maldito») sólo me hace comprobar una teoría: Que los artistas de este país viven trabajando para premios. Por más hipocresía de que «mi premio es el cariño del público».