Por Miguelina Llaverías

¿Se acuerdan del caso de la mujer a quien su marido mandó a matar en Santiago? Pues mañana se leerá la sentencia de la apelación, y hay pánico de que la influencia de este… señor se deje sentir y salga libre. Esto tiene a Miguelina Llaverías (la imputada) con tremendo miedo por su vida.

Gracias a la recia colega Grisbel Medina hemos tenido chance de enterarnos de los acontecimientos desde que se inició todo esto. En este fin de semana, me llegó un correo suyo que comparto con ustedes. Dice así:

Estoy muy preocupada por el caso de Miguelina Llaverías. La recuerdan?Recuerdan a la mujer que hace 30 años fue torturada por su esposo y 30 años después, en el 2005, la mandó a matar.  

Bueno, saben que juntos y juntas le hemos dado seguimiento al caso por el que fue condenado el ex-esposo, el empresario multimillonario Adriano Román y los cómplices, a quienes les encargó el asunto.   El dato es que el MARTES 18 DE MARZO es la lectura de la sentencia de APELACIóN y corre el rumor (de parte de la defensa técnica de Adriano Román) de que mandarán a celebrar otro juicio, lo cual sería desastroso para esta mujer que tiene miedo hasta de asomarse a la ventana.   

Anoche conversé con ella y me pidió que, por favor, no la dejáramos morir. Yo también temo por ella y por la vida de su familia entera. Si, cuando todo estaba en paz la mandó a matar que no haría ahora que se ha visto preso?.   

Les pido ayuda. Estamos tratando de crear una corriente informativa de apoyo, que deje constar que Santiago clama y espera justicia sobre este señor que valiéndose de su dinero también intentó matar hasta su hermano Pablo Román y ha dilatado el proceso. 

Otros ya lo han hecho. Háganlo ustedes. RIEGUEN LA VOZ. Que se haga justicia.

Catarsis, Catarsis.

Inicio contigo, Orlando

Esta es una semana muy movida. Hay muchos asuntos que hablar y muchas cosas que decir, de esas que no pueden quedarse fuera del tintero (en este caso, del teclado) y es menester soltarlas.

En primer término, mi Catarsis Diaria cumple tres años de existente, y los cumple justamente (coincidencialmente, diría yo) en la fecha en que, hace 33 años, cayó víctima de la intolerancia oficial el colega (a través de la historia) Orlando Martínez.

Entenderán ustedes que yo, que fui a tantas manifestaciones en la José Contreras, sitio donde cayó herido a manos de un grupo de «fuerzas incontrolables» (la cita es de Balaguer), no podía dejar de recordar este hecho.

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