Silvio me desarma

Sean solo dos los botones de esta muestra.

De «El necio»: 

Dirán que pasó de moda la locura,
dirán que la gente es mala y no merece,
más yo seguiré soñando travesuras
(acaso multiplicar panes y peces).

Yo no se lo que es el destino,
caminando fui lo que fui.
Allá Dios, que será divino.
Yo me muero como viví.

Y «La Maza»

Un testaferro del traidor de los aplausos
un servidor de pasado en copa nueva
un eternizador de dioses del ocaso
júbilo hervido con trapo y lentejuela.

Qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera
qué cosa fuera la maza sin cantera.

 

Cuando su voz rompe el silencio, yo me quedo sin palabras. Y que bueno que asi sea.

Palabras con luz (4)

«Ah, entonces tú eres cubana. ¡Qué cool! ¿Y qué es eso de La Habana, es un malecón?»

Y después andan diciendo por ahí que uno es demasiado cruel con las reinas de belleza. En esta oportunidad, no voy a referirme directamente a quién es la autora de esta… ejem… «genialidad», pero sí puedo decir que descubrirán quien es si siguen la senda de la fecha del descubrimiento de América.

Más claro, ni el agua, ¿no?