Tierno, muy tierno

Diganme al menos que el… barbarazo que se estacionó en doble fila OLIMPICAMENTE en la avenida Francia, justo detrás del edificio conocido por todos como «Huacal» tenía placa oficial, porque no se con que autoridad se creyó para dejarlo ahí.

Hay cosas, y hay cosas. Que viva mi pais, carajo!