No saber perder

Ojo. El texto a continuación se escribe de manera desinteresada, sin ánimos de defender a nadie. Simplemente es la visión (subjetiva, como todo lo humano) de un «impasse» que para mí tiene matices de huracán birmano en un vaso de agua.

He leído con atención un email que llegó a mi cuenta del periódico, «denunciando» un «fraude» en la premiación del MessengerMag Music Fest 2008. Lo malo de estos mails en masa es que quien lo mandó ni me conoce ni contaba con el hecho de que yo estuve allí y presencié a las seis bandas que participaron, como finalistas.

Sigue leyendo

Algo positivo de esta campaña

Foto: LEO SANTIAGO/LISTIN DIARIO

No crean que estoy enfocado exclusivamente en el aspecto negativo de todo este proceso. Por el contrario, a mí me gusta ver el vaso medio lleno de vez en cuando (sobre todo en pro de mi estabilidad emocional). Así que, no se asusten, voy a exaltar un aspecto positivo de la campaña electoral, por el cual debemos agradecer infinitamente a Leonel, Miguelito y… hasta Amable.

Luego de haber visto la pieza de oratoria que nos mostró el actual presidente-candidato y después de haber leído las reseñas del discurso de Amable en su cierre de campaña (porque les confieso que ni quise verlo), he caído en la conclusión de que, si bien es cierto que sus discursos no son dirigidos hacia los dominicanos de «clase media» -entre los cuales me incluyo- al menos no nos lo hacen aburridos.

Detalles como el telescopio, romper una tarjeta «solidaridad» (y pisotearla), las modelos con los precios blancos y morados e incluso culminar con la bandera nacional, brindan esa dosis de entretenimiento que hace llevadero un discurso.

Ya hemos visto anteriormente cómo ha convertido sus exposiciones ante la Asamblea Nacional en una proyección multimedia, ahora él nos brinda sus dosis de pan y circo. Y ni hablar de los «binoculares» de Amable… ¡eso fue entretenimiento de primera!

Aún nos falta el MVP, que le huyó (junto con los demás) al martes 13 como el diablo a la cruz, pero estoy seguro que el no querrá quedarse atrás.

Ojo, aquí no hay nada de sarcasmo. Es como realmente pienso.