Versos robados… a prima noche

Busca a otro
que dibuje poemas
sobre tu espalda
y los disfrace
de fantasía
tornasolada.
Anda,
el día es largo.
Sal con tu lámpara
a desandar caminos
y a encontrar
a ese
constructor de mundos nuevos.
Búscalo,
tal vez esté debajo
de una roca milenaria
contando el tiempo de espera
hasta que llegues tú.
Vamos,
que la aurora es una ilusión
de nuestros ojos,
creación fabulosa, pero maldita.
Prepara tu cesta de deseos
y empieza a caminar
buscando a ese otro
que baña tu universo
en las azules aguas
de la sensatez.
Insisto,
búscalo
a ver si lo encuentras
porque ese,
no soy yo.
Mientras tanto,
no me reclames
aquello
que
no
me
puedes
dar.