Y una vez más…

Hoy -aparte de la felicidad por el posible oro de Félix Díaz- sólo puedo pensar en otra cosa:

«El equipo está en la cancha
el partido ya empezó
el estadio se estremece
cada vez que la Argentina hace un gol».

 

AGUANTE
LA
ALBICELESTE,
CARAJO!

Vamos por el oro olímpico!