¡Qué metal!

Y pues, a la usanza de mis viejos días cuando yo nada más utilizaba ropa negra como un «fashion statement», me tocó posar para el trabajo de las tribus urbanas de mi siempre bien querida Li. Bueno, siendo honestos, yo me ofrecí y ella no tuvo problema. Me acompañaron en esta oportunidad su hermana Lisa, Anacel (Lisa´s best friend), Omar y Memo… algo así como que todo quedó en familia.

Aprovecho y les dejo por aquí la sesión completa de MIS fotos… (¡qué ego!) así de paso me tripean un chin mi nuevo look. Ya ayer me reconcilié con mi peluquero (¡ja!-¡ja! Pero esa es otra historia) y me le dio cierto arreglo a la barba, así que ya no está así, pero… ¡gócenselas!