Estoy mudo

A la infinidad de barbaridades públicas que han acontecido en estos últimos días, se me suman una serie de furias, rabias e impotencias privadas. Confieso públicamente que estoy mudo de la sorpresa y de la capacidad de abuso del ser humano.

Sea por la razón que sea, yo siempre he creido que la confianza es un bien muy valioso que se extingue fácil y rápido… sobre todo cuando se abusa de él.

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