Martes de nostalgia

De los días que no viví, de los lugares en donde sí estuve y no los disfruté como hoy desearía, de aquellas metas que uno se planifica y no llegan por más ansiadas. Sí, hoy es martes de nostalgia. Así lo bautizo ahora que al día le quedan unas cuantas horas. Y es que me la he pasado de canción en canción, recordando los días cuando un mosh servía para descargar tensiones, o colocar a Rammstein en el Winamp ayudaba a que las ideas fluyeran mejor (nunca he sido el más fanático de las sustancias psicotrópicas para estimularme, para eso tengo la música y las letras). De buenas a primeras he llegado a la canción que necesitaba para cerrar el día. Les dejo con Santuario. Y sí, yo estuve allí cuando Harold grabó ese vid.

Catarsis.