El durmiente strikes again

Lunes. 9 de la mañana. Empiezas a bajar las escaleras de tu edificio cuando sientes un aroma muy extraño. La primera duda es con uno mismo: «me habré lavado bien las manos?» Luego te das cuenta de que, mientras vas descendiendo, el hedor es cada vez mayor. Sumas y te da cuatro: alguien ha hecho su gracia en las cercanías. Amplías el panorama e imaginas que la acción fue perpetrada por «el durmiente» que siempre encuentras en el edificio al llegar por las noches. Sigues bajando y, cuando llegas al tercer piso, descubres no solo que el pana hizo lo que ya sabes, sino que todavía se encuentra en la comisión del hecho…

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