“Un día normal” – el regreso a la música de Oliber Delgado

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Luego de más de una década fuera de los escenarios, Oliber Delgado retorna al ruedo musical, y lo hace con su proyecto OD que ya ha lanzado su primer sencillo, “Un día normal”. 

Con unas letras que juegan con el existencialismo, el single resume en tres minutos 24 la contemplación de una humanidad cada vez más indolente desde la resiliencia que sólo es producida y provocada a través de los múltiples dolores, golpes y avatares del día a día.

El tiempo ha pasado y de pronto los sueños dan paso a una realidad caótica de la que se trata de huir -aquello que algunos millenials llaman “adulting”- no siempre con éxito. Es un grito de esperanza ante el hecho de que, en efecto, los días normales ya son cosa del pasado y hay que intentar ser feliz con los restos del naufragio.  

Las herencias musicales del tema están bien definidas. Hay referencias previas al trabajo de Oliber con su antigua banda Buy3, pero también a artistas Joy Division, David Bowie, The Clash y Roxy Music, entre otros, pero con un sonido propio y una melodía pegajosa y que fácilmente encaja con la banda sonora de cualquier jornada. 

“Un día normal” llega en un momento clave. No es para menos, en un momento en que la escena musical alternativa dominicana resurge con fuerza y con furia, “Un día normal” y OD vienen a recordar que el rock no ha muerto, solo estaba tomándose un descanso. 

Disponible en las plataformas digitales Spotify, CDBaby e Itunes, el primer sencillo de Oliber Delgado fue producido por José Alejandro Bordas junto a Ariel Sánchez y cuenta con la masterización del ganador del Latin Grammy Carlos Yael Santos.

 

(Click aquí para escuchar el tema)

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Malos precedentes para el arte en la @ZonaColonial

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El día de ayer en el “Facebook dominicano” inició con una denuncia por parte del guitarrista Camilo Rijo Fulcar, en el sentido de que agentes de la Policía Municipal habían incautado al violinista Abraham Israel Reyes Díaz de su instrumento, alegando que “estaba haciendo bulla” en la Calle El Conde.

Afortunadamente, la presión organizada cumplió su cometido, con la intervención de autoridades del Ministerio de Cultura, y a Israel le devolvieron el violín. Camilo nos lo ha dejado saber y ha agregado que se viene un proyecto de intervención musical de los espacios públicos fruto de todo lo ocurrido.

Si bien la noticia tuvo un final que no fue triste (nunca puede ser feliz el hurto oficial) me llena de preocupación la serie de atropellos cometidos por sectores oficiales hacia actividades culturales libres en la zona colonial. Sigue leyendo

Escandalizar… por escandalizar.

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Ayer domingo, cambiando de canales, me enteré que una figura “infame” de la fauna farandulera local iba a ser entrevistada en un canal ubicado en el Ensanche Lugo, a unos pasos del mausoleo de nuestros Padres Fundadores. Sospeché que iba a causar estragos… bueno, el comercial decía “encenderá las redes” y, en efecto, no me equivoqué. Leyendo los comentarios en Facebook y Twitter, me quedó claro que esta persona siente que la única forma de crear ruido alrededor suyo es precisamente abriendo la boca y escandalizando. O que tal vez no tenga un asesor de imagen que le aconseje no ir a los medios por un buen rato. Decidí que no veré el video de la susodicha entrevista y que esto será lo único que diré al respecto (lo incluyo en mi blog para que quede constancia). En mi honesta opinión, deberíamos hacerle caso a aquella frase que recorre la internet, como el fantasma del que hablaba el Manifiesto de Marx y Engels, que dice “Stop making stupid people famous”. Y eso va también para el programa de televisión que, sabiendo las barbaridades que este personaje ha dicho en el pasado, le presta su espacio para beneficiarse de la bulla gratuita, por demás innecesaria, en un obvio interés de hacer leña del árbol que ya cayó.

Catarsis, catarsis.

“Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo” 

Breve historia citadina a las 4:30 AM

Foto: Patricia Muñoz.

Foto: Patricia Muñoz.

Imagínense el cuadro. Son las 4:39 AM y vas manejando Gómez subiendo hacia la Kennedy, porque la guagua que lleva a tu esposa al trabajo se detiene brevemente en esa intersección a las 4:50 y debes llegar antes de la misma que siga su rumbo hacia Cotuí. Ruedas a 60 kilómetros por hora frente al Super Mercado Nacional y, 20 metros más al fondo, una camioneta de la Policía está atravesada cuan larga es en medio de tu carril. A la misma distancia, divisas una que otra pequeña multitud, a mitad de camino entre un “gentío” y un “molote”. Temes lo peor: un accidente, un zarpazo del sicariato o un “intercambio de disparos”… ¡y tú en el medio! Pero no hay de otra. Avanzas, con un poco más de cuidado, y aparecen en el panorama los retenes que bloquean toda “la Góme”, colocados tal vez por la misma patrulla policial que ahora está bloqueando el paso. Es ahí, mientras haces el obligado desvío a la izquierda, cuando recuerdas la nefasta casa número 25 y su pasado asistencialista. Das un rápido chequeo mental a la fecha. Es 23 de diciembre. Todo cobra absoluto sentido. El balaguerismo no murió con Balaguer.

Catarsis, catarsis.

“Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”.

 

Breve historia migratoria para @jssmercedes

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Buenos Aires, Argentina, año 2007. Un lunes cualquiera de octubre a las 7 de la mañana hora porteña. Alexéi Tellerías ha aterrizado en la Ciudad de la Furia, luego de haber volado -sueño en el avión incluido- por varias horas desde el domingo en la tarde al partir desde Las Américas hasta Ezeiza, con la obligatoria escala en Tocumen. Con cara de sueño, e incrédulo de haber llegado, le toca enfrentar el proceso de Migración. La oficial migratoria que le recibe mira y hojea el pasaporte gemelo -par de grapas incluido- una y otra vez. Se nota que está buscando algo. Precisamente, Alexei sabe qué busca, pero se mantiene tranquilo y espera que sea ella quien lo diga. La joven oficial, pelo castaño y gafas de pasta, levanta la mirada y la desliza en ángulo curvo hacia el noreste de su rosa de los vientos. allende cabinas, hay otra oficial, a la que interpela.

-Ché, República Dominicana?

– No, no necesita.

Alexei se encoge de hombros y mira detenidamente a la oficial. Esta no parece haberse dado cuenta de todas las malas palabras y maldiciones ancestrales cibaeñas de las que está siendo victima allá dentro en el subconsciente de un periodista dominicano que -por unos segundos- estaba más informado sobre temas migratorios argentinos que ella, a la cual le pagaban por saber.

Con cariño para Jessica Mercedes a propósito de su “rant” de hoy respecto al poco valor que le dan al pasaporte dominicano en tierras extranjeras.

Catarsis, catarsis.

“Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”. 

Allende y Jara… ¡PRESENTES! #11S73

catarsisallendejara

Escribo sobre Víctor Jara y se me hace un nudo en la garganta. Pocos artistas han significado tanto para mi desde que tuve acceso a su música y a su modo tan particular de pensar. Triste que tengamos que recordar su muerte, su tan trágica e inmerecida muerte, que nos duele más que la vida tan prolífica y productiva que llevó. Porque se ensañó el rostro del oprobio contra sus manos y su lengua, porque no le perdonaron ser el cantante del pueblo pisoteado. No le perdonaron el miedo que le tenían al pueblo organizado, ese mismo al que Allende, el camarada presidente, se debía, y cuyas últimas palabras fueron de aliento al pueblo y a los trabajadores. A ambos hoy va mi silencio respetuoso, mientras una guitarra infinita las melodías de “El derecho de vivir en paz”.

CAMARADAS ALLENDE Y JARA…
¡PRESENTES!
AHORA… ¡Y SIEMPRE!

Catarsis, catarsis.

“Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”.

Ve hacia la luz, Gustavo #AdiosCerati #FuerzaCerati

catarsisgus

El desenlace parecía inevitable pero, ¡ay, el corazón humano que se llena de fe y esperanza al más mínimo esfuerzo de recuperación! Cuatro años postrado, en un trance doloroso para tus familiares y la legión de quienes te quisimos por tu voz, tu música y tus letras. Cuatro años, Gustavo, y hoy descansas. Hoy vas hacia la Luz, acompañado de un manto de inmortalidad, ese que tienen los grandes. No estás físicamente entre nosotros (saldrán los haters a decir que ya estabas ido hace mucho) y nos crece la misma tristeza de aquellos días de mayo 2010 cuando el accidente cerebrovascular. Descansa en paz. Acá prometemos seguir siendo tan dóciles como un guante, tan sinceros como podamos y juramos nunca sacarte de raíz de nuestros corazones. Ve hacia la luz. Aquí nos queda la tristeza de tu ausencia.

Catarsis, catarsis.

“Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”.