Así fue como vi @la_gunguna #lagunguna

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Sábado 18 de julio. Cinema Centro Malecón. Poquito para las 8 de la noche. Se acabó la eterna tanda de anuncios y trailers y la oscuridad anuncia un momento por fin ansiado. Voy a enfrentarme a “La Gunguna”, ópera prima de Ernesto Alemany basada en el cuento “Montás” de Miguel Yarull… con el mismo Miguel de guionista y la producción ejecutiva de Juan Basanta.

Unos segundos de oscuridad, los suficientes para preguntarme si es de maldad para alargar más la tortura de “todavía no”. Pero los logotipos de los auspiciantes aparecen y ya me puedo sentir tranquilo.

Me debía a mi mismo hablar sobre esta película. Desde noviembre, cuando fue anunciada, sabía que lo iba a hacer, sin importar cual fuese el resultado y mi visión. Me lo debía a mi, a todo el crew envuelto en la película (actores, productores, técnicos, el director y el guionista) y –venga inmodestia- también se lo debía al cine de producción dominicana.

Así que empecemos. Sigue leyendo

Canto a Santo Domingo Vertical – Abelardo Vicioso (a 50 años de 1965)

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Canto a Santo Domingo vertical

Abelardo Vicioso

Ciudad que ha sido armada para ganar la gloria,
Santo Domingo, digna fortaleza del alba,
hoy moran en mi alma todas las alegrías
al presenciar tus calles con movidas y claras,
el rostro erguido y bronca la voz de tu trinchera:
¡Yanqui, vuelve a tu casa!

Sé que para engullirte como sardina rondan
treinta y seis tiburones en tu ardiente ensenada,
celosos de los hombres que construyen la vida
y nunca se arrodillan en sus grandes batallas.
y tú estarás de pie, diciendo al enemigo:
¡Yanqui, vuelve a tu casa!

El cinturón de fuego que tu vientre comprime
puede volver cenizas la vastedad del mapa.
Pero quiere decirte, guardiana de mis sueños,
que todos sus infiernos y sus hombres se apagan
en el océano inmenso de los pueblos que gritan:
¡Yanqui, vuelve a tu casa!

Quiero que sepas hoy que te amo más que nunca,
corazón de la vida que prefiere la Patria.
Que a todos los amores sembrados en el mundo
quito una flor y es poco para cantar tu hazaña.
¡Yanqui, vuelve a tu casa!

Tú estarás para siempre dibujada en mi pecho
de marinero en ruta tras la estrella del alba.
Tu voz será la música de mis noches de fiesta.
Y cuando en algún sitio la luna esté apagada,
desplegando mis velas repetiré contigo:
¡Yanqui, vuelve a tu casa!

¡Vuelve a tu casa yanqui! Santo Domingo tiene
más ganas de morirse que de verse a tus plantas.
Y si violas sus calles combatientes y puras
la tendrás en cenizas, pero nunca entregada.
En medio del silencio de la ciudad hundida
gritarán los escombros. ¡Yanqui, vuelve a tu casa!

Santo Domingo,
Junio de 1965.

(Incluido en el libro “Pueblo, Sangre y Canto”, publicación del Frente Cultural Constitucionalista, Julio de 1965)

Ana María Fuster despide a Galeano

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No crean que no he querido despedirlo. He intentado varias veces iniciar una Catarsis que celebre la existencia y la vida del uruguayo Eduardo Galeano. Pero el tiempo (y las congojas, ay) no me han dejado terminar. Pero hoy, Ana María Fuster -mi manita mayor de la vida y la poesía- compartió conmigo estas letras que me ayudarán mejor a encontrar las palabras que lo despidan terrenalmente en su viaje hacia la inmortalidad.

utopía 1: palabras andantes

 

a Eduardo Galeano:

–La utopía está en el horizonte.

Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos

y el horizonte se corre diez pasos más allá.

¿Entonces para qué sirve la utopía?

Para eso, sirve para caminar.–

 

llueve horizontes sobre la palabra:

somos ciudad grafiti grito de abrazos

bocas del tiempo los hijos del hambre

palabras andantes como pequeños fuegos

como la sed que pinta tu cuerpo

como el cuerpo que siembra agua

como el agua conjugada de sueños

calma lucha vida beso:

un él y ella, también ella y su ella, él y su él

somos el insomnio que besa las calles

 

llueven caminos sobre un libro desierto:

abrimos las manos sembramos la sed

gota a gota sin miedo a crecer(amar)

mirarse a los ojos desnudos del eco

tomarse las manos brincar las murallas

hasta despertar como ráfaga solar

sin maquillaje pero con muchas ganas

libre isla escuela niños:

sin escupir abandonos, sin regresar a la nada

somos palabras andantes sin apellidos

 

 

llueve otra mañana sobre la noche:

la palabra germina, nos abre los ojos

tenemos derecho al delirio y sus infinitos

a contagiarnos de amor también de locura

engrafitar de colores la apatía

jugar al futbol jugar con rebeldía

llenar de abrazos cada frontera

coraje sombra estrella día:

palabras andantes palabras

somos todos un mundo, somos todos poema.

 

Ana María Fuster Lavín

Malos precedentes para el arte en la @ZonaColonial

catarsiszona

El día de ayer en el “Facebook dominicano” inició con una denuncia por parte del guitarrista Camilo Rijo Fulcar, en el sentido de que agentes de la Policía Municipal habían incautado al violinista Abraham Israel Reyes Díaz de su instrumento, alegando que “estaba haciendo bulla” en la Calle El Conde.

Afortunadamente, la presión organizada cumplió su cometido, con la intervención de autoridades del Ministerio de Cultura, y a Israel le devolvieron el violín. Camilo nos lo ha dejado saber y ha agregado que se viene un proyecto de intervención musical de los espacios públicos fruto de todo lo ocurrido.

Si bien la noticia tuvo un final que no fue triste (nunca puede ser feliz el hurto oficial) me llena de preocupación la serie de atropellos cometidos por sectores oficiales hacia actividades culturales libres en la zona colonial. Sigue leyendo

Breve historia citadina a las 4:30 AM

Foto: Patricia Muñoz.

Foto: Patricia Muñoz.

Imagínense el cuadro. Son las 4:39 AM y vas manejando Gómez subiendo hacia la Kennedy, porque la guagua que lleva a tu esposa al trabajo se detiene brevemente en esa intersección a las 4:50 y debes llegar antes de la misma que siga su rumbo hacia Cotuí. Ruedas a 60 kilómetros por hora frente al Super Mercado Nacional y, 20 metros más al fondo, una camioneta de la Policía está atravesada cuan larga es en medio de tu carril. A la misma distancia, divisas una que otra pequeña multitud, a mitad de camino entre un “gentío” y un “molote”. Temes lo peor: un accidente, un zarpazo del sicariato o un “intercambio de disparos”… ¡y tú en el medio! Pero no hay de otra. Avanzas, con un poco más de cuidado, y aparecen en el panorama los retenes que bloquean toda “la Góme”, colocados tal vez por la misma patrulla policial que ahora está bloqueando el paso. Es ahí, mientras haces el obligado desvío a la izquierda, cuando recuerdas la nefasta casa número 25 y su pasado asistencialista. Das un rápido chequeo mental a la fecha. Es 23 de diciembre. Todo cobra absoluto sentido. El balaguerismo no murió con Balaguer.

Catarsis, catarsis.

“Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”.

 

Huracán Georges, 16 años después

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Tenía 17 años. Era mi segundo trimestre en INTEC. Ese lunes 21 de septiembre de 1998 tenía dos materias por la mañana y una en la tarde, lo cual me obligaba a bajar hasta mi casa en el residencial KG1 a almorzar. Internet aún no estaba tan desarrollado en el país y mi única fuente de conexión era el laboratorio del cuarto piso en el edificio FD del campus inteciano. Durante la mañana, hablábamos de un huracán que ya estaba azotando Puerto Rico pero que aquí… poca información. Apenas lo que advertía The Weather Channel y algunas páginas de meteorología. Los medios locales empezaban a hacerse eco. Al llegar a casa, mi madre me franqueó en la puerta y me dijo: “tú no vuelves hoy a la universidad, hay un huracán en camino”. Sigue leyendo

Breve historia migratoria para @jssmercedes

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Buenos Aires, Argentina, año 2007. Un lunes cualquiera de octubre a las 7 de la mañana hora porteña. Alexéi Tellerías ha aterrizado en la Ciudad de la Furia, luego de haber volado -sueño en el avión incluido- por varias horas desde el domingo en la tarde al partir desde Las Américas hasta Ezeiza, con la obligatoria escala en Tocumen. Con cara de sueño, e incrédulo de haber llegado, le toca enfrentar el proceso de Migración. La oficial migratoria que le recibe mira y hojea el pasaporte gemelo -par de grapas incluido- una y otra vez. Se nota que está buscando algo. Precisamente, Alexei sabe qué busca, pero se mantiene tranquilo y espera que sea ella quien lo diga. La joven oficial, pelo castaño y gafas de pasta, levanta la mirada y la desliza en ángulo curvo hacia el noreste de su rosa de los vientos. allende cabinas, hay otra oficial, a la que interpela.

-Ché, República Dominicana?

– No, no necesita.

Alexei se encoge de hombros y mira detenidamente a la oficial. Esta no parece haberse dado cuenta de todas las malas palabras y maldiciones ancestrales cibaeñas de las que está siendo victima allá dentro en el subconsciente de un periodista dominicano que -por unos segundos- estaba más informado sobre temas migratorios argentinos que ella, a la cual le pagaban por saber.

Con cariño para Jessica Mercedes a propósito de su “rant” de hoy respecto al poco valor que le dan al pasaporte dominicano en tierras extranjeras.

Catarsis, catarsis.

“Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo”.