Los limpiavidrios están de nuevo en las calles

catarsislimpiavidrios

Esta catarsis empezó a ser escrita el 6 de mayo.  La había abandonado por… sabrá Dios cuales razones. La semana pasada sucedió algo que me hizo retomarla. En la misma esquina de la Jimenez Moya (a esa altura todavía no se llama Winston Churchill) con Sarasota -donde hace casi un año mataron al muchacho limpiavidrios que despertó toda una discusión sobre el tema- en dirección Norte-Sur, a eso de las 9 de la noche, un limpiavidrios nos interceptó con cierto tono violento a mi esposa y a mi, aún cuando le habíamos hecho señas de que no nos limpiara el vidrio porque no teníamos menudo. Sigue leyendo

Tuvo que ocurrir una tragedia

foto: 7dias.com.do

foto: 7dias.com.do

Imaginen que tienen entre sus manos una bomba con una mecha bien larga, pero encendida. Tarde o temprano la susodicha va a explotar y alguien saldrá herido o muerto. En el caso que nos ocupa, la bomba explotó antes que nuestras autoridades siquiera imaginaran tomar cartas en el asunto y ya tuvo una víctima fatal.

La metáfora aplica para el tema de los «limpia vidrios» y -en general- a la situación que ocurre a diario en las principales esquinas en la zona metropolitana de República Dominicana (Distrito Nacional y Provincia Santo Domingo). Tuvo que ocurrir lo evitable para que todos tengamos que voltear la cara hacia ese problema. Tuvo que explotar la bomba. Tuvo alguien que matar a alguien para que el status quo «se diera cuenta» de algo que tenían en sus propias narices. Sigue leyendo