Treinta y nueve años, Orlando…

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Habías ido al aeropuerto a esperar a Silvano Lora, artista del pincel y del compromiso, quien volvía a su tierra del exilio. Te tocó observar cómo lo devolvían porque tenía «impedimento de entrada» (te imagino la rabia que debiste sentir al ver cómo a un dominicano le impedían estar en su propia tierra en aquellos doce años). Tu pluma no quiso quedarse callada.  Sigue leyendo

#YoSoyMemoria – este primero de septiembre

He asumido muchas cosas este año. Una de ellas es un mayor compromiso con el arte desde las esquina que decidí ocupar, en este caso, la performance poesía. Estar en contacto con artistas con una vastísima experiencia y conversar sobre arte y performance ha dado como resultado una apertura muy positiva en lo personal. En ese sentido es que empieza la máquina de la mente a pensar…

Y pensé en que todos conocemos alguien que fue víctima de alguna forma de los doce años de Balaguer (1966-1978). Desde lo estrictamente personal, pensé en mi padre y su imposibilidad de retornar al país durante ese período porque se fue a estudiar a la entonces Unión Soviética y eso implicaba automáticamente impedimento de entrada. En Silvano Lora y el incidente en el Aeropuerto Internacional de Las Américas que motivó a Orlando Martinez a escribir «¿por qué no, doctor Balaguer?«, artículo que le costó la vida. En los amigos de mi madre, Otto Morales y Amín Abel. Sigue leyendo

Septiembre sangriento

«Los revolucionarios seguimos haciendo la revolución aún después de muertos.
Cuando ya no tenemos voz para propagar nuestras ideas, cuando ya no tenemos vida para empuñar un fusil,todavía nos quedan huesos para que sirvan de bandera»
Amín Abel Hasbún

Un día como hoy, en 1970, la intolerancia balaguerista se llevó de varios balazos al camarada Amín Abel Hasbún. Líder de izquierda, estudiante meritorio (la UASD le otorgó post mortem el título de ingeniero magna cum laude), un joven que creía en el futuro y que fue capaz de renegar de su condición de «clase media acomodada» para echar el pleito con un pueblo que sentía desde siempre como suyo. Fundador de la Federación de Estudiantes Dominicanos y del Frente Estudiantil «Flavio Suero» (FEFLAS). Hoy, la facultad de Ingeniería lleva su nombre, al igual que el Frente Estudiantil de Liberación «Amín Abel» (FELABEL). Hoy no puedo evitar pensar en el camarada Amín y acordarme de que su nombre engalana una estación del Metro de Santo Domingo que está justo después de la bautizada como «Joaquín Balaguer». Ah, este gobierno tan…

«Tu cuerpo humano no pudo resistir el acero, pero este tampoco pudo resistir el peso de tus ideas».

Catarsis, catarsis.