De exigencias… y exigencias

catarsisexigencias

Aún no dan las nueve de la mañana en la ciudad priVada de América. Sobre el elevado del cruce de Manoguayabo se escucha el retumbar de un dembow. Poco importa la canción. El estruendo te pasa por el lado y ves una Patfinder roja de cuatro puertas. Poco importa el año. Los vidrios delanteros abajo, los traseros a tres cuartos. El retumbe continúa mientras se aleja de ti y ves en el vidrio de atrás la infame pegatina de «EXIGIMOS NUESTRO ESPACIO MUSICAL». Entonces te preguntas cuando fue que la contaminación auditiva y el obligar a los demás a escuchar lo que tú quieres sin consulta previa se convirtió en derecho y, sobre todo, cuando fue que quienes lo exigen con tal vehemencia perdieron la verguenza de reconocer que, en efecto, contaminan.

Catarsis, catarsis.

«Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo»

Una primavera para el mundo

Martes… en lo que continuan las conspiraciones diarias y el trabajo que nunca se detiene, comparto una canción que volvió a mí durante el pasado fin de semana. En voz de «El magistrado», Fernando Casado, quien la popularizó en su momento, una versión más «pa cá» de la criolla «Una primavera para el mundo», un tema de aquellos cuando las figuras literarias y la imaginación febril también eran tomadas en cuenta al momento de crear una composición musical.

…digo, no es que ahora tampoco, sino que simplemente es menos.

Que la disfruten y se engrifen, de la misma forma como yo lo hice. Catarsis, catarsis.

«Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo».

Bang-bang

Bien sé que has pensado en regresar
más cierras las puertas
a cada intento
Creo que mi alma se agotó
sin más lágrimas para llorar
nos vamos perdiendo.

Bocatabú, «Bang Bang»

(La canción puede escucharse aquí)

Sí, lo confieso. A mí me hubiese encantado escribir esta canción, no sólo por la letra, sino por el maRdito sentimiento que esa música transmite. Suerte a los Bocatabú, que se merecen todo el éxito que su trabajo les vaya a traer. Ojalá que se sigan tomando esto bien en serio.

Catarsis, catarsis.

Full de trabajo…

…pero eso no quiere decir que no puedo dedicarle un poquito de amor a la Catarsis. Después de todo, ¡este es mi esfera particular! Quiero que se rían un chin -como yo lo he hecho- con este video. Ya sé que se pegó en Facebook y demás, pero siempre hay alguien que no lo ha visto. Buen almuerzo a todos.

A propósito de la lluvia

«Aquí estuvo la lluvia y preguntó por tí
preguntó si vendrias a mi cuarto esta noche
por tu rara forma de ser preguntó
que si eras de este planeta
que si vendrías conmigo
a ver la lluvia caer
a ver la lluvia caer
Y esa voz que me hablaba
con palabras de gotas
confesó que te amaba
que si la luna llena
se pondría el sombrero
para ir por las calles de nuestra pasión
aquí estuvo la lluvia,
lloviendo mi amor
aquí estuvo la lluvia sin tí»

Claudio Cohén.

La canción que siempre viene a mi mente en estos días cuando llueve. Aquí está la lluvia, y aquí estoy yo… con la cabeza llena de recuerdos.

Catarsis, catarsis.

Del baúl de los recuerdos

Cuando estuve probando la Nokia N73 para «Experiencia con independencia», de Orange, tuve la oportunidad de grabar al fellow bloggero (y quien después se atrevería a cantar conmigo en «el Caribe en una canción«) Emmanuel Bretón, cantando una canción durante una actividad de Justicia Global. Más tarde me enteré que era su versión del poema «Desnuda» de mi 3 veces colega y hermana Rosa Silverio.

Como dato jocoso, cuando yo le puse este video a Ro, la emoción y la sorpresa la invadieron. Sí, realmente ella no se esperaba esa. Disfrútenlo ustedes como yo tuve la oportunidad de hacerlo.

(P.S.: ¡Bretón, no te puedes quejar, con todos los videos que tengo de ustedes!)