Un mail privado y una respuesta pública

Pues bien. No suelo ventilar aspectos de mi dia a día listiniano en Catarsis, pero la ocasión amerita una excepción. Resulta que el pasado martes publiqué este reportaje sobre la fundación Pedro Martínez y su trabajo en Manoguayabo. Pues hoy me llegó este mail, que copio textualmente, sin cambiarle una sola coma.

Por que usted no le hace eco  a los nuestro  como GREGORIO LUPERON. Para hacer mencion de espiritud de bondad  del  pelotero/ el chez no aporto nada a mi pais / que no sea confundir a la juventud. Como los estan las de centro America y sur America/ y por no mencional a cuba. Donde no hay nada que ver con 4 millones de gente en el exterior. UN  Jose Nunez de Caceres.. un Francisco del  Rosario .UN FRCO. Eulises  S,., nosotro somo cuna de civilizacion  tienes el 1er Santiago del mundo occidental/ quiza  con esa terminacion de su nombre podria pensar que usted no es  Dominicano / pero le invite  a que los nuestro primero y el de afuera  mucho despues , porque mi pais con sus dificultade y miseria aun es el major del mundo  y sus gente tambien/NO Chez NO fidel .No Chavez. SIO A UN GREGORIO LUPERON? O JUAN PABLO DUARTE que son los que nos duelen y mucho./ no seamos  mas GUACANAGARIX/// lo mio primero y tambien despues.

Tengo toda una argumentación para responderle, pero prefiero dejar que se mate solito con sus faltas de ortografía (empezando por llamar «CHEZ» al Ché) y sus argumentos cerrados. Lo único que puedo yo decir por aquí es un «que viva el internacionalismo», en el que Guevara creía y por el cual murió. Lo demás… díganlo ustedes.

Catarsis, catarsis.

«esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo»

Con el Che, para empezar la semana

«Sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionano.»

En especial para todos aquellos que creen que uno no debe reivindicar ejemplos como el de Víctor Jara porque «no hizo nada por este país». Hay que empezar a ver más allá de los 45 mil kilómetros cuadrados y entender, de una buena vez, que «nuestra patria es América».

(Sorry, es que tenía esa pendiente desde hace unos días)

Catarsis, catarsis.