(Sobre)Vivir, o la performance como búsqueda de sanidad

sobrevivirweb

(Escrito originalmente para la primera presentación de esta pieza performática en marzo 2013 dentro del maratón 24 horas de teatro en Teatro Guloya. Este lunes 9 de septiembre la misma se repetirá, como «work-in-progress» en la Plaza Antonia de la Universidad de Puerto Rico, recinto Río Piedras, mejor conocida como «la IUPI»).

La acción es efímera. El trayecto suele tomarse más tiempo. Por eso me incluyo dentro de la línea de quienes prefieren y disfrutan más el proceso que el resultado, entendiendo proceso el momento de conceptualización y reflexión sobre la pieza a realizar.

El oficio de la palabra brinda una oportunidad infinita de provocar el imaginario personal respecto al discurso principal detrás de cada performance. En este caso, la conceptualización siempre vendrá primero que las acciones para manifestar mi discurso artístico. Sigue leyendo

Dos décadas de buen teatro

Facebook dice que hoy cumplen veinte años, aunque la celebración empezó bien temprano este año. No es para menos… ¡Guloya cumple 20! ¿Ustedes saben lo que son 20 años de trayectoria teatral en un país donde hacer arte es lo más parecido a vivir del force?

Puedo decir que soy parte de al menos 13 de estos 20: desde el día que Claudio me dirigió por primera vez en Teatro Proyección y yo colaboré con el primer website que tuvo Guloya (hacia el 99, por ahí…). El primer montaje que presencié fue «Naturaleza Muerta», en Casa de Teatro. Luego vino «Bochinche» en la 1ra Muestra Dominicana de Teatro en el 99 (Guloya junto con Gayumba fueron los únicos dos grupos en participar en las tres ediciones de esta muestra). En el 2000 vino la bestia (Frankenstein) y la cercanía se dió a más. Yo empecé a comprender aún más los distintos códigos del trabajo escénico de Claudio y Viena, y a apasionarme más por el teatro made in DR. Ni hablemos de los brincos que dí cuando «Otelo…snif» ganó un Casandra al mejor espectáculo teatral.  Sigue leyendo

Noche Lunática – XV

Claudio Rivera dijo una vez, en una de las tantas actividades: «Empezar es fácil, lo dificil es mantenerse». Hoy, al llegar a la décimo-quinta versiòn de la Noche Lunática, tengo que mirar sobre el día que Claudio me llamó para contarme una idea que tenia y que «había pensado en ti para ponerla en ejecución». Ahora que esto es algo tan mio como del propio teatro, no me queda más que agradecer a quienes también han hecho suya esta iniciativa por todo el apoyo en este año y pico que llevamos. Le vamos a dar con duro hasta que el cuerpo aguante. Nos vemos esta noche en Guloya (Portes 205, Zona Colonial) a partir de las 9:30 PM

Catarsis, catarsis.

Otelo… sniff, nueva vez entre nosotros

Foto tomada de Cielonaranja.com

No tengo que hablar mucho de Claudio y Viena, las almas que mueven los engranajes del Teatro Guloya (como institución y como espacio físico que se presta para soñar). Pero sí quiero hacer un anuncio. El montaje que les mereció el Casandra a espectáculo teatral del año en el 2002, «Otelo…sniff» vuelve a escena. Desde las sombras, Yago monologa con el público en una reflexión que trasciende la historia del «Moro de Venecia» y se adentra profundamente con los vínculos y códigos locales y particulares. He sido testigo de su evolución desde su estreno en la sala Manuel Rueda (cuando se hacía con público sentado en unas gradas sobre el escenario) hasta la actualidad (y ni hablar de las emociones con las nominaciones y el posterior premio de ACROARTE). Para aquellos que no han tenido la oportunidad de verla, Guloya la repone en su espacio de la Portes 205, Ciudad Colonial. Estos son los horarios:

Viernes y Sábados (15, 16 ,22, 23 de enero) a las 8:30 pm
y Domingos (17 y 24 de enero) a las 6:30pm

Allá nos vemos. Catarsis, catarsis.

Guloya y yo

Viena González y Claudio Rivera en El 28. Foto: Anabelle Pérez

Viena González y Claudio Rivera en "El 28". Foto: Anabelle Pérez

Cuando Claudio Rivera me llamó para informarme de la rueda de prensa para anunciar el Festival «Teatro de Bolsillo» en conmemoración del 18 aniversario del Teatro Guloya, un viaje de pensamientos me llegaron a la mente. Lo primero fue viajar en el tiempo a aquel sábado en el GC113 de INTEC (hoy conocido como Aula Auditorio García de la Concha) en enero del 99, a lo que parecía ser un ensayo más de mi «ciclo de candidatos» para formar parte del Teatro Proyección, cuya dirección Claudio había aceptado reasumir.

Ahí se inició mi historia de acercamiento hacia una de las -hoy por hoy- instituciones teatrales más sólidas de este país (y me doy el lujo de decirlo a boca llena): el Teatro Guloya. Recuerdo como ahora la emoción de Claudio cuando hicimos el primer invento de página en Internet (yo creo que lo llegamos a alojar en arte-latino.com) y las distintas emociones que significó para mí ver a mi director actuando por primera vez (en  «Naturaleza Muerta», junto a María Ligia Grullón, quien también tiene toda una trayectoria cultural a través de «La 37 por las tablas» en Santiago). Sigue leyendo

2 golpes muy fuertes… yo sí sé!

A cada uno lo conocí en momentos distintos de mi vida. A uno, mientras seguía mi pasión por las artes escénicas y gracias a Claudio Rivera, quien nos llevó un 27 de febrero a San Pedro. En Miramar, fuimos a su casa y fue notorio darse cuenta de que «Linda» respiraba por una tradición danzaria y artística y que se había comprometido a mantener. Varios años después, me sentí emocionado como el que más cuando la secretaría de Cultura lo coronó rey del Carnaval Dominicano, en el 2006.

Del otro, tenía referencias desde bien saliendo de la adolescencia, pero nunca tuve contacto directo hasta el año pasado, cuando tuve chance de conocerlo, entrar a su taller y conocer más de cerca sobre su forma tan particular de sentir y de manifestar los pensamientos sobre el lienzo.

Dos grandes, a su modo cada uno. Dos titanes de la cultura y de nuestro diario vivir. Mi alma lleva desde ayer un crespón negro en recuerdo del paso a la inmortalidad de Goico y «Linda». Con nosotros se quedan sus obras y el compromiso de no detenernos jamás… aunque el taller de la Sánchez y la casita de Miramar, SPM, sentirán mucho sus ausencias.

Catarsis, catarsis.

Por un tubo, en Guloya

Las siete llaves tendrán que esperar a otra ocasión. Mientras tanto, Guloya desborda teatro, performances y happenings por todos sus rincones -sí, incluyendo los más reconditos-. Ya escribiré con más calma sobre esto, mientras tanto pueden ir y disfrutar de este mega-espectáculo todos los fines de semana de mayo a las 9:30, con un costo de 400 pesos.

Vayan a disfrutar de buen teatro por los principales ejecutantes de Santo Domingo.