20 años de la desaparición de Narcisazo #YoSoyMemoria

catarsisnarcisazo Hoy apago 33 velitas. Dentro de la celebración y los agradecimientos, tengo que recordar que, justo el día que cumplía 13 años, en la misma ciudad donde vivo un grupo de policías «arrestaba» a un hombre que días antes había llamado a la desobediencia civil contra el fraude electoral realizado apenas diez días previos en República Dominicana. Ese hombre no era cualquier hombre. Era Narciso González, profesor universitario, decimero, articulista y hasta libretista, que era mejor conocido como «Narcisazo». Era el autor de «el pueblo se queja en verso», pasado dirigente estudiantil y luchador revolucionario. Mis recuerdos de aquellos primeros días cuando reclamábamos «que aparezca viva y sano» siguen encendidos. Hoy, que Narciso sigue desaparecido y no hay nadie tras las rejas por su desaparición; hoy que desde el Estado se quiso empujar la tesis del suicidio para excusar la responsabilidad que tuvo en el crimen, hoy solo nos queda recordarlo y seguir luchando por justicia.

Catarsis, catarsis.

«Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo». 

Trein-ta

Treinta años. Gardel dijo que 20 no son nada… pero ya sabemos que él era soltero. Treinta supondría el paso formal a la adultez, el «coger cabeza» como viven diciendo. Pero para mí, quien he asumido «no regrets» como lema de vida, es apenas un paso más. Llego a 30 agradecido de todas las personas que han formado parte de mi existir y de cuyo paso soy un testimonio viviente. Tres décadas y seguimos aquí. Haciendo catarsis. Agradeciendo cada instante de mi vida y loco por los próximos.

A todos quienes han tenido el tiempo de dedicarle unos segundos para felicitarme, muchas gracias! Me han hecho el día.

(Esta noche estaré en Gustavo Live Pub, de la Churchill casi esq. José Amado Soler, celebrando la vida).

Catarsis, catarsis.

Al filo de la madrugada


A Ana María Fuster.

«Encuentro una mirada tras las sombras…»
unos ojos que brillan entre lo sombrío
iluminando los contornos.
Son dos iris de fuego que incendian el entorno
manos que transmiten poesía bajo los poros.
Encuentro la coincidencia
de sabernos queridos
y de colgar sueños y sonrisas
frente al Atlántico,
mientras distorsionamos una luna acuarelada
bajo el balcón del séptimo cielo
para sangrar las soledades
y extirparnos de un solo shot las lágrimas.
Celebro
una partida de billar frente a los arrecifes
con Metallica gritando a nuestras espaldas.
Hundo mis pensamientos
en agua bendita
buscando consagrar la sorpresa
de una voz a media noche
interrumpiendo las inercias sonámbulas,
las sorpresas y extroversiones
(per)versas,
como gotas gemelas de lluvia púrpura.
junto a las palabras
que esperaron años por trasmutarse.
Festejo también los silencios
de medallas y rosas
holandesas y eslavas.
Brindo por una tarde en la placi de Santurce
y el sentirnos libres
al volar bajito
sobre el gris urbano.
Celebro la dicha de saberte hermana
y las exfoliaciones espirituosas
que orgasman emociones
tras el cristal
de la enésima copa de vino al aire.
Sea válida la ocasión
de transmitir
tanta felicidad
entre mis dedos.

Alexéi Tellerías, 2009.
Feliz cumple, manita mayor. Te quiero tanto que no me cabe esta felicidad en el corazón.

Catarsis, catarsis.

La edad de la locura

Ha llegado la hora de agregar una rayita mas al conteo, como cada 26 de mayo…
El numero 28 en la cultura popular dominicana tiene una connotacion especial. Dado el hecho de que en el kilometro 28 de la autopista Duarte está el hospital psiquiatrico, decir «el 28», es una referencia automática a estar loco. Por ende, cada vez que se llega a los 28 años de «lo-que-sea», la alusión a esto es clara, BIEN CLARA.
Pero para uno que «se guilla» de poeta, y por consiguiente, loco… que le queda cuando llega a este «número mágico»? Seguir siendolo… y desear continuar compartiendo con seres especiales como todas y todos ustedes.
Hoy comparto fecha con la desaparición forzosa de Narciso González -Narcisazo-. Invito también a todos y a todas ustedes a participar de las distintas actividades que se están llevando a cabo desde esta mañana. Más detalles en el blog de Justicia Global.
Catarsis, catarsis.

Este post es para tí, Ada

Foto tomada por mi en la pasada feria del libro

Foto tomada por mi en la pasada feria del libro

22 años. Y los cumples justo en un momento en que empiezas a abrir tus alas para volar lejos de casa, probando un poquito de eso que llaman libertad, con tu segundo libro bajo el brazo y unas cuantas investigaciones y otros sueños. Veintidós. Número mágico que por un año te acompañará en busca de lograr esas fantasías y utopías azules y amarillas que quieren borrar lo más posible el pasado.

Este post es para tí, Ada querida. Y lo es porque te has ganado un rincón en mi corazón, con tu simpatía, tu poesía y tu sinceridad. Te lo has ganado en este año y pico que llevamos conociéndonos y tratándonos. Con esta confianza eterna que nos tenemos y que nos ha fortalecido. Hemos estado juntos poco tiempo, sí, pero aquí lo que importa es la calidad del tiempo.

Hoy cumples 22, y yo aquí en la media isla brindo por tí y te envío un abrazo en la distancia, ansiando el día en que te lo pueda dar personal.

Te quiero. Tu vales mucho.

Catarsis, catarsis.

«Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo»

Mi recia amiga

Grisbel y yo, en una de esas tantas actividades. Julio 2007

Mi amiga hace honor a su auto impuesto pseudónimo de «La recia» cuando pone las manos sobre el teclado y lo acaricia furiosamente y exprimiendo hasta la última gota de poesía en cada uno de sus trabajos. Mi amiga, la del sonajero, siempre tiene la palabra exacta y la forma de dibujar en el aire (y con tinta) las más disímiles ideas. Mi hermana, la compañera en el activismo de utopías, no pudo elegir para nacer otro día mejor que bajo el influjo de Géminis, hace un par de años (bueno, 32 digamos) en San Francisco de Macorís, esa tierra donde el CURNE florece y que bañan los arrozales del Cibao Central. Mi colega es sensible hasta la médula, conoce el poder de los abrazos y en su corazón -tan grande como su sonrisa- cabemos todos los que nos sentimos honrados de morar allí. Y aunque su epicentro está en la «Ciudad Corazón», la siento más cercana a mí con cada día que pasa. En este viernes 13 que, para muchos, es de mal aguero, yo me siento elevado y feliz de ponerme en fila con Grisbel para celebrar un cumpleaños más.