Ahi estaré yo

Caminando en defensa del derecho a decidir. En defensa de que se aterrice la discusión respecto al Artículo 30 de la nueva Constitución y en contra del engaño de la jerarquía católica respecto a lo que se está discutiendo en nuestra Asamblea Nacional (que no es la despenalización del aborto per se, sino más bien la eventualidad de darle a las parejas el derecho a tomar una decisión bajo 3 casos excepcionales).

Hay una gran diferencia entre pecado y delito.  Prohibir el aborto no salva fetos. Más bien, mata mujeres.

Mañana a las 2 estaré caminando junto a ellas. Al lado de ellas. Quien quiera encontrarme, me verá en la UASD.

Lo que no se hizo con el Artículo 30

Sigo con el tema, y quiero compartir con ustedes un reportaje que escribimos para el periódico fruto de una interesantísima entrevista que le hicimos a la ginecóloga y activista por los derechos femeninos Lilliam Fondeur y la abogada colombiana Mónica Roa, quien encabezó las iniciativas que lograron que en Colombia se permita el derecho a decidir en los tres casos de excepción.

Resalta el hecho de que el concepto de “desde la concepción” es una interpretación “poco exacta” del lenguaje  de la Convención Americana de Derechos Humanos, firmada en 1969, en la que se planteaba la protección al derecho a la vida “en general”, desde el momento de la concepción.

Sin embargo, si bien el “en general” significa reconocer que existen casos particulares en los que había que admitir excepciones, la propuesta de reforma no implementa este término en el mencionado artículo, lo cual en la práctica “quiere decir que un óvulo fecundado tiene el mismo derecho a la vida que tienes tú o que tengo yo”, sostiene Roa.

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