A la Tertulia de Casa de Teatro, en su primer aniversario

Una instantánea de aquel primer día. Ivonne pide que yo lea «A prima noche» de mi libro «Cuaderno de Catarsis», mientras Alejandro observa y Luis Rey busca su trago.

Un mensaje en Facebook puede representar el inicio de muchos acontecimientos. En este caso, de un vínculo particularmente interesante. No entraré en especificidades históricas, pero iba más o menos de esta forma: “Hola Alexéi. Mi nombre es Alejandro Aguilar y estoy organizando una tertulia en Casa de Teatro. Me refirió Luis Reynaldo Pérez. ¿Te interesaría participar?”.

De eso hace casi un año. O más bien un año y días. Sé que el proyecto era apenas unos cuantos lunes durante el mes de junio. Pero el inventico fue ganando seguidores. Aquel primer día de la semana laboral del mes citado conocí a Alejandro y -para mí- empezó un proceso aún no finalizado y que ha significado una oportunidad de crecimiento y retroalimentación.

Sigue leyendo

En «poetas de la era»

El nombre ha resultado un poco chocante (porque recuerda a «La Era…») pero realmente es un encuentro de generaciones, poesía y artes en general. Elsa Báez, quien ya se ha decidido a meterse de lleno en esto de la gestión cultural, ha concebido -junto con Isael Pérez, de Editorial Santuario- una antología de la mayoría de los participantes de estos recitales y lo va a presentar de la mejor manera: con un recital en el que vamos a participar un VIAJE de poetas, performeros y artistas de la música. El lugar? La Fundación Patria Visual (en la Atarazana 19, frente a Quintana y al lado del Museo del Jamón) a partir de las 5 de la tarde y hasta que terminemos… Yo llevo una sorpresita.

Allá nos vemos. Catarsis, catarsis.

Una generación más allá de los «atisbos»

(Publicado en Ventana, del Listín Diario, el pasado sábado 21. Ilustración de Rafael Hutchinson)

Recientemente, la amiga y colega apalabrada Elsa Báez me hizo llegar un artículo en el medio digital “El Libre Pensador” en que, a modo de prólogo de “Iniciación Final”, poemario de José Alejandro Peña, el escritor Aquiles Julián pasea por las distintas etapas generacionales de la poesía criolla.

Haciendo alusión a una “tradición de excelencia”, Julián hace un recuento desde el Vedrinismo hasta nuestros días. Y es a “nuestros días” lo que quiero aludir.

El análisis dedica varios párrafos a citar nombres de creadores reconocidos junto a un breve análisis de qué hizo particular a cada momento.

Sin embargo, al llegar a la “generación 2000”, las únicas referencias existentes son, por decirlo, aéreas. Simples menciones y juicios que no corresponden a la realidad de nuestro conglomerado.

Empieza el citado párrafo señalando que “ya podemos ver los atisbos” de una generación del 2000. ¿Atisbos? Detengámonos en el término. En el diccionario, encontramos que es “indicio o señal débil, que casi no se ve”. Un esbozo, vamos.

Aquiles Julián habla de “atisbos” cuando dentro de esta generación ya existe una bibliografía básica, con libros publicados que no menciona, quedándose sólo en una alusión a “libros digitales” y blogs.

Sigue leyendo