Jacquie Rivera sobre «Los peces del subsuelo»

Jacquie y yo en la Casa Alcaldía de Yauco, PR. Mayo 2010

Me permito prorrogar mis quince minutos de fama literaria (gracias a todas y todos por sus felicitaciones). En los días que me preparaba para el concurso literario de la Alianza Cibaeña, le envié el manuscrito (de ese momento) de Los Peces del Subsuelo a Jacqueline Rivera, (a.k.a. Sonia Marcus Gaia) una narradora y profesora de literatura puertorriqueña (del corillo de los «Sotaneros») a quien había conocido en ese año y con quien me sentí en la confianza suficiente para presentarle mis esfuerzos en narrativa.

Varios meses después recibí este comentario que hoy quiero compartir con ustedes.  La autora de «La casa en el agua», sin saberlo, había escrito el prólogo del libro! Gracias una vez más a ella por haberse tomado el tiempo de leerme y de escribir sobre mi obra.

Valga también la nota para resaltar que el número especial antológico de la revista puertorriqueña El Sótano 00931: «Antología Internacional República Dominicana-Puerto Rico», en el cual tuve el honor de ser incluido (junto a Jacquie y otros escritores de Puerto Rico y esta media isla), ganó aye el Premio Nacional de antología creativa otorgado por el PEN Club de Puerto Rico.  Semana de Premios! Felicidades a Zuleika Pagán, editora de Sótano Editores, por todo el esfuerzo recompensado.

Tras el salto, el texto.

Catarsis, catarsis.

Sigue leyendo

Sin arrepentimiento no hay perdón

«Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón».

Jorge Luis Borges.

(Gracias a Argénida por compartir conmigo esta cita)

Ni tengo guille de Coelho, Deepak Chopra o Carlos Cuahutémoc Sánchez, pero a veces suelo tener algunas reflexiones y me gusta externarlas. Ayer lo hice. Y ahí tienen el enunciado. A qué me refiero? Sencillo, que para poder pasar la página de verdad y empezar a realizar el ejercicio de perdonar, la persona que recibirá esa retribución tiene que haber mostrado arrepentimiento sincero. De verdad. No ese que sale de los labios sin pasar por el corazon, sino un auténtico reconocimiento de que metió la pata y está arrepentido por las consecuencias de su acción. Sin ese paso no se puede dar el siguiente, y si no se da, tampoco se puede pretender que se haya superado cualquier trauma.

Cualquier semejanza con hechos reales, pues que le pregunten a Fito.

Catarsis, catarsis.

Semana de curaciones

En todos los sentidos de la palabra. Mientras termino de escribir los pendientes y vuelvo en mí, les dejo con un temita que me encanta. Calle 13 siempre será lo máximo mientras escriban con este desenfado. Con una dedicatoria anónima muy particular, la amplio a quienes solo se aparecen por determinadas esferas cuando están «en baja» para mostrarle al mundo sus lágrimas y que les cojan pena.

«Cualquier semejanza con hechos reales, correrá por vuestra propia imaginación». Fito Páez.