Catarsiando 15 – Hip Hop

El Hip Hop entra con fuerza en este episodio15, para combinar comentarios sobre el cambio de jefatura en la Policía Nacional y la necesidad de salir del parque de La Lira con textos de Carlos Cordero y Romina Bayo. Otra novedad es que, a partir de hoy, empezamos a transmitir también por la emisora online elviajeroonline.net. Desde Santo Domingo, esta es La Voz de la Resistencia! Escúchalo aquí.

Las canciones que escucharán en este episodio, en orden de aparición:

Beethoven Villamán, Colombo Rubirosa, JimGraph y Nipo (RD) – He sobrevivido
Calle 13 (PR) – Calma pueblo
Intifada (PR) – Mundo corporativo
Circuito Negro (RD) – La verdadera república
Sub-Verso (Chile) – Hijos de la rebeldía
Gnómico (RD) – Mi carro y yo

Tiraera al mejor estilo… con siete nueve

Gracias a mi pana Loudovika (que pronto va a estrenarse como madre, yay!) descubrí hace unos años a Siete Nueve, uno de los principales exponentes del hip hop puertorriqueño (nótese que dije hip hop, ok?). Luego, cuando conocí a los muchachos de intifada, volví a saber de él por un par de canciones que grabó con ellos en su primer CD. Bueno… aquí lo tienen en una «tiraera» de la más fuerte a Daddy Yankee, y no en la clásica guerra «hip hop vs. reggaetón», sino más bien criticándolo por su apoyo a John McCain.

Cultura urbana pa´ mis colegas

Daddy Yankee y El Lapiz Conciente

Dado el innegable avance y apogeo de artistas como Vakeró, El Lápiz, Joa y otros exponentes de la llamada «música urbana» en nuestro país, y el desconocimiento flagrante que muestran muchos redactores de medios escritos, televisivos (y hasta digitales) me siento en el deber de contribuir a incrementar su acervo cultural en estas lides, con las que van a tener que verse muchas veces.

Empecemos por la más sencilla: rap, reggaetón y hip hop son tres cosas MUY DISTINTAS. Por ende, llamar «reggaetonero» a Vakero o a Lápiz, simplemente va a denunciar su carencia de conocimientos frente a los conocedores de estos géneros urbanos y lo convertirá automáticamente ante sus ojos (y ante los míos) en un «embarra cuartillas» cualquiera.

Sigue leyendo