Me tocó bien cerca

Como parte de mi trabajo en la sección La Vida me ha tocado hacer todo tipo de trabajos y entrevistas. Una de estas se refieren a la presentación de historias muy personales de personas enfermas que necesitan de la colaboración solidaria de nosotros mismos para solventar sus tratamientos u operaciones. Duele, porque en un país en el que las autoridades no garantizan ni siquiera una muerte digna, las páginas de los periódicos no serían suficientes para presentar esos casos, pero algo se hace.

En una de esas ocasiones, conocí personalmente a alguien de quien ya venía sabiendo desde que se inició su calvario, hacia 1998. Felix Manuel Lara, junto con algunos amigos de la universidad, visitó la redacción del Listín para pedir, nueva vez, que le ayudaran con su tratamiento para sobrellevar el síndrome de Eisenmenger, una condición extraña de su corazón que no le impidió, sin embargo, terminar la carrera de medicina en la UASD y la especialidad de Psiquiatría.

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