Jarabacoa, diez y cinco.

No, no se me confundan. No es quince. Diez y cinco. Diez, que son los años y las versiones que se han hecho del Festival de Poesía en la Montaña, ese gran retiro poético en Pinar Quemado, Jarabacoa, y cinco las ediciones (consecutivas) que me han tocado participar desde aquel primer fin de semana de agosto 2008 cuando subí por primera vez invitado por Taty Hernández.

Cinco las oportunidades de poetizar, de compartir, de ser uno junto a poetas de todos los lares de nuestra media isla (la poesía dominicana se muda hacia la loma durante esos días). Cinco han sido (y que el número siga engrosándose) las experiencias, las historias, las anécdotas… y esta décima edición fue la epopeya de lanzarse al ruedo y hacer las cosas bien, con esa voluntad de hierro de Taty y todo el equipo (Tanyita, Tanya madre, Frank, Yolanda, Mon…) Sigue leyendo

FPeM, por novena vez

Pues así las cosas. Por novena ocasión (y para este servidor la cuarta) los poetas se reunen en Pinar Quemado, Jarabacoa, para el Festival de Poesía en la Montaña (FPeM). Hay novedades. Personales. Para empezar, llego con mi Cuaderno de Catarsis bajo el brazo, y el orgullo de saberme autor publicado (podré vender y regalar algunas ediciones).

Del mismo modo, la noche de performances -aquel invento que tuve hacia el 2009 y en el que Taty creyó- llega a su tercera edición, con un nivel de madurez interesante en las propuestas a presentar, la novedad de un nombre («La palabra más allá de sí misma») y una sala especial para las acciones poético-performáticas.

En esta ocasión mi acción «Sueño de Agua (Homenaje a Rita Guerrero)» comparte con «Is Leña» de Reina Lisette Ramírez (otra figura conocida en estas últimas tres ediciones), «Evita Paloma» de Johan Mijail Castillo y «Cadáver» acción conjunta de Lauristely Peña Solano y Mary Cruz Paniagua. Los 4 en un mismo salón. Vamos a ver qué sale de ahí. Como es costumbre, la haremos en la noche del viernes.

Hay  mucha gente que tengo mucho sin ver y que aprovecharé la oportunidad para hacerlo. Abrazos pendientes, historias que contar. Por allá estarán los Escritores de Mao, incluyendo a Randolfo Ariostto y Carlos Reyes, poseedores del récord a la lectura en voz alta ininterrumpida más larga (lo recuerdan?) . También habrá chance para escuchar a muchos amigos que me encantan y para rendir tributo a Victor Villegas y al maestro Roberto Flores (el de los frescos que el ex párroco de Ntra Sra del Carmen se llevó de cantazo).

En fin, un retiro poético que siempre viene bien al alma. Como dice el afiche del evento, estaremos «con el verso en la mirada» desde el 26 al 28…

Catarsis, catarsis.

«Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo».

Recuerdos del VIII Festival de Poesía en la Montaña

Un momento de mi performance "Nocturnidades", presentado en la primera noche del VIII FPM.

(Publicado el pasado sábado 3 de septiembre en Ventana, del Listín Diario)

Una vez más, la poesía tuvo su encuentro en la montaña. Ese lugar mágico al que, como dijo una vez León Féliz Batista, “se sube”, entre versos, canciones, debates y conversaciones.

Así es el Festival de Poesía en la Montaña, que en este año llegó a su octava edición, bajo los auspicios de la incansable Taty Hernández y un grupo de gente que cree en la gestión cultural, entre los cuales me permito resaltar a Yolanda, Manuel Llibre, Tanya y Tanyiya (madre e hija) y a Rannel Báez, cuya presentación va en un ascenso natural, sin necesidad de arnés, hacia el cénit de la poesía nacional e internacional que desfila por el Centro Salesiano de Pinar Quemado, un par de kilómetros fuera de la ciudad donde Dios duerme.

Cuando, durante el cierre el domingo 29, Taty mencionó que los antologadores de la poesía dominicana tendrán en el Festival una oportunidad de beber directamente de sus aguas, no estaba exagerando.Y es que, si bien el Festival se ha convertido en uno de los espacios más abiertos para generaciones de poetas y un marco de tolerancia y respetuo mutuo, en esta octava edición aumentó mucho más.

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Censuran el mural de Jarabacoa

Hace unos meses, en los días en que nos preparábamos para el VIII Festival de Poesía en la Montaña, Taty Hernández nos alertó a todos de algo que se estaba suscitando en la comunidad. Estaba relacionado a las amenazas del párroco de la Iglesia Nuestra Señora del Carmen (ubicada al lado del parque Duarte del pueblo) de borrar el mural «Alegoría a la virgen del Carmen» del maestro jarabacoense Roberto Flores, alegando que las imagenes de los ángeles presentes ahí eran «satánicas» y «desviadas».

Pues bien… como ya ven en la foto y como verán en el video, si bien el párroco no logró poder derribar el mural, ya logró colocarle unas lonas de vinil blanco encima de ellas.  Yo no tengo mucho más que decir al respecto, vean ustedes el video y sean los jurados…

Catarsis, catarsis.

«Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo».

Al encuentro con la poesía

Una vez más. Tres años compartiendo mi verdad en versos. Al único festival donde «se sube», más allá de donde se participa y se recita. Al encuentro intergeneracional en respeto y convivencia en armonía. Al paraíso poético que Taty ha sabido mantener (y al cual tengo el honor de ayudar). Al abrazo de amigos (y a la palmadita en la espalda entre «conocidos»). Un año más, el octavo Festival. Jarabacoa nos aguarda bañada en verde y azul. Poetas y amantes de la poesía, acercaos!

Más info en el blog oficial y en el reportaje que escribí para el Listín.

Devorando carreteras

Mis amigos Darío y Arturo confesaron vía Twitter que envidiaban mi trabajo por mis contactos permanentes con la tierra más fértil de nuestro país. No sin morirme de risa tuve a bien contestarles que, más allá del trabajo, los más recientes se debían a diversión.

En efecto, los sueños se me han ido transformando en rutas asfálticas hacia cualquier rumbo medioisleño, principalmente en las provincias cibaeñas. Ningún lugar está lejos, parafraseando a la Yalo, si se tienen los ímpetus suficientes para vencer distancias y descubrir destinos no conocidos por el ojo… el de uno, quiero decir. Y entonces viene la fantasía de que ya los interiores de los autobuses te conocen, y te hacen más placentero el recorrido.
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Oriundo del asfalto

«Y una vez más, las palabras escapando de mi boca se hicieron carretera (…)».
D.C.


Algunos días, las fotos que habitan el subconsciente se antojan avaras de presencia, y hay que salir a buscarlas en los destinos más distintos y particulares. Mi trido vacacional, aparte de servirme para dormir la milla extra, probó ser la temporada perfecta para que brotaran alas de mis sueños y echaran a volar por la media isla.

Y hacia allá vamos, devorando el asfalto que recubre los distintos puntos cardinales. Sin brújula ni cronómetro, simplemente las ansias de conocer y volver a pasar por el corazón esas instantáneas que suelen empañarse o diluirse al caerles encima el ácido del olvido.
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Instantáneas del VII Festival de Poesía en la Montaña

Convivencia en armonía: Los muchachos del taller literario «El Viento Frío» junto a Glaem Parls, de los Erranticistas, recitando frente a Tony Raful, ex secretario de Cultura. Hay una mejor manifestación del amplio abanico de creadores que se da cita aquí?

La poeta azuana que provocó temblores en ciertos poetas «maduros» con sus poemas eróticos. Alguno dijo «a esta edad ese tipo de cosas no se puede estar escuchando».  Y es que con uno cuyo título era «penétrame», no digo yo! (Rannel, me recuerdas su nombre?)

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