«Ah, pero mírenlo ahí…!»

Junot y yo, al final de la jornada

Junot y yo, al final de la jornada

Toda la «intelectualidad dominicana» se congregó en el salón Bonanza del Meliá Santo Domingo. La ocasión no era para menos: el lanzamiento de la edición dominicana de «La breve y maravillosa vida de Oscar Wao», la novela que le mereció el Pulitzer a Junot Díaz.

Yo no voy a entrar en detalles sobre el maravilloso momento que todos pasamos, ni sobre la transgresión eterna de Junot, ni sobre los nervios que le noté a mi pana Frank Báez, ni mucho menos sobre el grandísimo aplauso que retumbó en la sala cuando Junot dijo que a los políticos había que ponerlos todos juntos y soltar una bomba ahí.

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