Todo cambia

Aquellos polvos trajeron estos lodos. Faltando menos de 48 horas para finalizar esta novena jornada de la primera década del siglo 21, empiezan a asomarse fantasmas, pretendiendo nublar mi atmósfera con fantasías extintas. Aran la tierra desenterrando recuerdos que hoy no son más que el testimonio marchito de un pasado ahogado, y argumentos que se desangran al chocar con la primera pared del más elemental análisis. Así como todo cambia, que yo cambie no es extraño, cantaba la Negra Sosa en aquellos días y yo, que no me pretendo mejor ni peor que nadie, reivindico en este 30 de diciembre mi derecho a cambiarlo todo, incluyendo mi percepción sobre el planeta y quienes habitan en él. Cambiar porque sí, sin influencias del exterior y sus fantasmas, simplemente los sentimientos de un ente que mira al horizonte y siente sobre sus espaldas el peso de los silencios.

Catarsis, catarsis.

La Negra, inmortal

 

Mercedes, quien estuvo en la isla en aquella jornada tan bien recordada y difícil de repetir de “Siete días con el pueblo”, supo acompañar mi tortuoso y difícil trayecto del fin de la adolescencia a la joven-adultez, si podemos llamarlo de alguna forma. Gracias a la colección de CD´s de mi papá, empecé a descubrir un mundo lleno de cigarras, caritos, mazas y -sobre todo- canciones.
En «Y dale alegria a mi corazón…«, Diciembre 2006.

La noticia de su gravedad hizo que mis emociones se paralizaran. Y despertarme ayer con lo inevitable me provocó una repentina tristeza. Tristeza porque, aunque uno sabe del irremediable trayecto de la vida hacia la muerte, ella sigue doliendo. Porque La Negra hoy no está y su potente vozarrón sólo retumbará en el recuerdo. Porque desde ayer no te tenemos entre nosotros y eso convierte al mundo en un lugar un poco más triste. No te olvidaremos jamás. Hasta pronto, Mercedes Sosa.

Una canción para este domingo de Pascua

Se nota que me tomé un descanso, no? Hay muchas cosas que manifestar, como mi estupor (hoy es domingo, se vale) por los últimos acontecimientos en Miches, la cantidad de muertos que van en Semana Santa (y los que faltan al regreso por manejo irresponsable), la impotencia que me causa el incidente en donde le entraron a batazos al compañero Víctor Calvo (y cuyo autor fue puesto en libertad porque la querella «no incluyó seguro médico) y una serie de pequeñas frustraciones que vengo arrastrando. Preferí quedarme quieto, leyendo y preparándome para la Feria del Libro.

Pero hoy quiero compartir con ustedes una canción que me la hicieron recordar vía Facebook. La eterna Mercedes Sosa nos regala su voz en «Como la cigarra». Que la disfruten. Y feliz domingo de Pascua a todos. Aquí en República Dominicana no buscamos huevos rellenos de chocolate.

Levantando los ánimos en martes

Amo a Mercedes Sosa. Y eso mis lectores de hace un par de años lo saben de sobra. Esta canción del inmenso Charly García es una de las que tengo en mi playlist para cuando necesito levantarme los ánimos. Y en esta semana tan llena de cosas y planes, la comparto con ustedes. Es Inconsciente Colectivo.

Gócensela.