20 años de la desaparición de Narcisazo #YoSoyMemoria

catarsisnarcisazo Hoy apago 33 velitas. Dentro de la celebración y los agradecimientos, tengo que recordar que, justo el día que cumplía 13 años, en la misma ciudad donde vivo un grupo de policías «arrestaba» a un hombre que días antes había llamado a la desobediencia civil contra el fraude electoral realizado apenas diez días previos en República Dominicana. Ese hombre no era cualquier hombre. Era Narciso González, profesor universitario, decimero, articulista y hasta libretista, que era mejor conocido como «Narcisazo». Era el autor de «el pueblo se queja en verso», pasado dirigente estudiantil y luchador revolucionario. Mis recuerdos de aquellos primeros días cuando reclamábamos «que aparezca viva y sano» siguen encendidos. Hoy, que Narciso sigue desaparecido y no hay nadie tras las rejas por su desaparición; hoy que desde el Estado se quiso empujar la tesis del suicidio para excusar la responsabilidad que tuvo en el crimen, hoy solo nos queda recordarlo y seguir luchando por justicia.

Catarsis, catarsis.

«Esta es mi verdad, y con mi vida la defiendo». 

Rebeldía organizada, transversal y transformadora

A muchos nos movió el piso haber visto ayer el  «Un tiempo después» (excelente programa conducido por Yolanda Martínez junto al tremendo equipo que la apoya en la producción) sobre «Siete días con el pueblo». Sin dudas, esa jornada de música y protesta es nuestro principal referente de rebeldía popular. Tal vez uno de los puntos que -en Twitter- generó mayor controversia fue el comentario del sociólogo y empresario artístico Cholo Brenes (uno de sus organizadores) respecto a que un evento como ese no se puede volver a repetir porque «aquí no hay juventud ni sindicatos».

Yo podría estar de acuerdo con Cholo en tanto las condiciones que imperaban en los setenta no son las mismas (y que muchos artistas ya no tocan «por amor al arte», sumado a la logística que implicaría en estos días hacer algo así) pero no concuerdo para nada en tanto a su pesimismo respecto a la juventud dominicana.

Cholo está negando una trayectoria de rebeldía que ha continuado, pese a los duros golpes de la intolerancia gubernamental, en nuestra historia reciente. Cholo está negando a Nicolás Valerio, Chú Diplán, las luchas del FALPO, los vestigios del movimiento estudiantil (aunque esa es otra historia) pero también está negando a Narcisazo en los últimos años antes de su desaparición, a Roberto Duvergé,y las distintas organizaciones, movimientos sociales e iniciativas ciudadanas que han estado sobresaliendo en este final de década.

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El 8, por Benedetti y Narcisazo

Tuve inconvenientes técnicos con el micrófono para poder grabar, pero eso no viene al caso. Gracias a los compañeros de Justicia Global, pude utilizar los estudios «Verdad desnuda» (chiste interno) de nuestra organización. Así les traigo a ustedes el episodio 8 de esta catarsis auditiva… la más larga hasta ahora (54 minutos… sorry, es que había tanto por decir!)

Con una especial dedicatoria a Mario Benedetti (fallecido el pasado 17 de mayo) y a Narciso González (de cuya desaparición forzosa se conmemoraron 15 años el pasado 26 de mayo), hemos hecho tremendo «con tó».  Poemas del uruguayo en su voz («No te salves») y en la de otros («Corazón coraza» y «Un padre nuestro latinoamericano») forman parte de la propuesta poética, como también «A buen precio» de Narcisazo.

La música la ponen artistas que han honrado a Benedetti poniéndole música a sus versos: Tania Libertad, Serrat, Cultura Profética, Silvio Rodríguez, Leo Brower y Pablo Milanés. También tenemos algo de música de Orishas y Etiqueta Negra, todo esto entre comentarios de lo más reciente en el ambiente cultural y las cosas de siempre… Desde Santo Domingo, esta es la voz de la resistencia!

Catarsis, catarsis.

Hoy reivindico la FUNA

 

«Señor, ¡conservadme la memoria!»

Víctor Hugo en «El Conde de Monte Cristo»

Muertos sin dolientes en la justicia. Un coro de cadáveres que carga con la pena de no tener siquiera un lugar donde podamos llorar su partida. Gente que soñó con un mundo distinto de lo establecido y que se convirtieron en eternamente jóvenes gracias al plomo cobarde del oficialismo. Sigue leyendo