¡Dale con los nombres!

La presente reflexión no está llamada a apuntar ni señalar a nadie… es más, siquiera estoy en quejarme tanto, simplemente surge fruto de una reflexión a partir de una serie de acontecimientos dentro del propio medio en el que me desenvuelvo.

En los últimos días he recibido un bombardeo casi atómico a mi nombre. Me han llamado de las formas más inverosímiles, he recibido emails de gente que masacran «las 6 letras ante las cuales respondo» de un modo casi enfermizo. Y lo peor es que este grupo de personas está vinculada a mi trabajo todos los días. Sigue leyendo